Conocí las muy buenas instalaciones de la Federación Colombiana de Fútbol en Bogotá, sitio para concentraciones, campos para práctica de fútbol y una buena inversión, cuando tanto reclamamos por los destinos del dinero en la boyante Federación.
Y más tranquilo quedé con aclaraciones realizadas por el técnico José Pékerman, que por lo menos dan tranquilidad sobre el trabajo de la selección nacional.
Primero, aclaró no tener interés alguno en escuchar ofertas para emigrar. Está convencido de este proyecto, cuya meta es ir al Mundial de Rusia 2018. Si había dudas en este aspecto, quedaron totalmente despejadas.
Aclaró que aquellos jugadores de primer nivel, básicamente quienes están en el exterior en ligas importantes, deberán ganarse el puesto como titulares en sus equipos antes que en la selección de Colombia. Y que además no está para darles minutos de juego, porque son pocos los partidos en carpeta como preparación.
Figurar en la lista de convocados para el amistoso contra la selección de Perú diez jugadores del torneo local, es no solamente un reconocimiento a ellos, sino un estímulo para los equipos colombianos. Algunos estarán, otros no, en la lista para el juego del 8 de octubre con Perú, ya para las eliminatorias.
Me llamaron la atención los casos de Macnelly Torres y un futuro llamado a Michael Ortega. Al primero lo reconocen por su buen momento en el regreso a Atlético Nacional. Al segundo lo venían esperando, porque saben de su capacidad, y al fin lo vieron jugando bien. El llamado para Fabián Castillo tiene su explicación. En Dallas se fortaleció como jugador de raya y estuve de acuerdo con Pékerman, de ser una especie de “bailarín” por derecha y que bien puede suplir en su momento a Juan Guillermo Cuadrado. El tercero arquero de Colombia será Cristian Bonilla, que por ahora estará en la selección sub-23.
Lo más importante es que estarán aquellos jugadores que en septiembre –hablo de Radamel Falcao García y compañía– mejoren su nivel, alcancen la titularidad en sus equipos y respondan como debe ser.
Aseguró finalmente, tener más nombres a disposición, como puede ser el de Daniel Torres y supongo otros que actúan en México.