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Aire fresco

01 de marzo de 2016 - 11:19 p. m.

Resultó muy diciente el hecho de no haber resultado ninguno de los 207 delegados de la FIFA detenido en el último congreso. Quiere decir que los acuciosos fiscales de doña Loreta no encontraron motivo alguno.

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Después de la elección de Infantino, que tiene la mitad de edad de Blatter, se siente un aire fresco en la entidad. Hablar de las reformas en los estatutos y los nuevos planes, y ante todo la promesa de trasparencia en ese jaleo de licitaciones y contratos, da a entender que el futuro será distinto.

Apoyar el fútbol femenino, por ejemplo, es una realidad. Claro que el mayor reto de Infantino es conseguir nuevos patrocinadores, o los que venían de antes, siempre y cuando todo quede por escrito y sea de conocimiento público, porque el cuento aquel de ser una empresa privada y blindada a la gente del fútbol ya es amenaza del pasado. Si los gringos fueron capaces de meterse en las sábanas de la entidad, no habría razón distinta a conocer las cartas sobre la mesa. Nada por debajo de ella.

La mermelada, tan de moda en nuestro país, no va a faltar. Infantino advirtió que llegara más plata a las arcas de las federaciones. Así, quienes lo apoyaron agradecieron la deferencia.

En el caso de Colombia, la Federación que nada en el billete, gracias a la generosidad de los patrocinadores, quienes pasaron de agache con la situación de Bedoya, tiene objetivos por cumplir. Si se habló del fútbol femenino, llegó el momento de reconocer sus necesidades y es de esperar el pago oportuno de premios cuando los logran y mejorar el rubro de viáticos.

El señor Jesurún y sus ayudantes, inocentes y sin malicia mientras acompañaban a Bedoya, pues nunca se dieron cuenta de nada, deberían organizar los cursos de capacitación para los árbitros y profesionalizarlos. Ellos van a decir que es cosa de la Dimayor.

Deberían promover un concurso para enviar al exterior a capacitación a técnicos nacionales. O traer instructores de primer nivel. Estudiar la manera de colaborar con las selecciones nacionales, cuando los equipos se niegan o de mala gana ceden jugadores. Facilitar a los participantes en las copas, Libertadores y Sudamericana, espacios para atender como corresponde a dichos eventos.

Qué bueno poder hacer trabajo con la plata de terceros y no del bolsillo propio. Así que esperamos conocer pronto cuáles serán las promesas de la federación para organizar y mejorar el panorama del fútbol en Colombia.

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