Se puede afirmar que estamos al borde del abismo en el asunto de la ida al Mundial de 2010. Los números no mienten y de nada valdrán las plegarias y los rezos.
Como siempre ocurre en estos casos, pedir la salida del técnico es el primer remedio a mano. Cambiar los jugadores sería el segundo paso a sabiendas de que no disponemos de un grupo numeroso y más cuando quienes están por fuera por méritos personales, no dieron la talla. Hugo Rodallega, para citar un ejemplo, es el goleador del actual torneo mexicano con seis goles en pocas jornadas. Ante los chilenos no dispuso de un solo remate.
Cuando se marcharon, por circunstancias conocidas, Iván Ramiro Córdoba y Mario Alberto Yepes del sistema defensivo nacional, se pensó en la oportunidad para otros. Y ni Perea ni Portocarrero dieron la talla. Aquivaldo un poco más. Reclamamos la presencia de Amaya y ya vimos cómo le fue. Por supuesto que restan preguntas que sólo Pinto podrá responder: ¿Por qué insistir en Giovanni Hernández y descartar de plano a Macnelly Torres? ¿Por qué si Fabián Vargas está en excelente nivel en Boca Juniors, en la selección no se aprovecha? Son inquietudes nada más.
Pero mortifica ver a Jorge Luis Pinto desgañitarse al borde del campo, como si sus instrucciones no fueran entendidas por los jugadores o careció de tiempo para explicar con claridad sus objetivos. Está bien ese ejercicio en equipos juveniles o en formación, pero recordarles a jugadores hechos y derechos sus funciones a la hora del partido es demostrar inseguridad, contagiar a los jugadores con dudas o finalmente éstos terminan ignorándolas de tal forma que quedan confundidos.
No hay equipo, carecemos de gol, creemos firmemente en el empate como salida primaria y así estamos ya en el borde del abismo. Si la salida de Pinto nos garantiza la clasificación –vamos en la mitad de la eliminatoria–, es hora de dar las gracias por su trabajo, aunque siempre quedará la inquietud acerca de la real jerarquía de los jugadores. Alguien habla de una revolución, sí, ¿cómo hacerlo? Ahí está la clave, los jugadores hasta hoy no dieron la justificación para su convocatoria.