Aunque apenas comienza el largo camino hacia la final de la Copa Libertadores, tanto Once Caldas como el Medellín pudieron demostrar sus condiciones actuales en tierras paraguayas. Los resultados para ambos fueron bastante buenos y pudieron ser mejores.
El equipo de Manizales le ganó al Nacional y pudo hacerlo por una mayor diferencia, mientras el rojo de Antioquia encontró un equipo más fuerte, en concordancia con el tradicional estilo de los guaraníes.
Creo que el DIM está más inclinado a tener la pelota y jugar sin afanes, con un jugador que crece día a día en su aporte, como lo es Luis Carlos Arias. Sin querer, Leonel Álvarez ha ido construyendo un esquema donde no se extraña tanto a Jackson Martínez, pieza fundamental en la campaña anterior.
El Once quizás no se entretiene tanto con la posesión de balón porque las características de sus delanteros son otras. La velocidad de Danny Santoya y la recuperación del nivel de Jaime Castrillón lo obligan a ser más punzante. Tiene cómo hacer goles y los marca. De ahí los seis conseguidos en el campeonato local y los dos en la Copa.
La cosecha de puntos podría ser cuestionada, si se revisa lo que hicieron los equipos contrarios. En esta clase de torneos vale comenzar bien, ganando puntos, más cuando se actúa a domicilio y a la espera de juegos más complicados como los que se avecinan con Sao Paulo y Corinthians. No es cuestión de creerse campeones ni mucho menos, es apuntalar los dos equipos en estos resultados y seguir calificándolos como bien preparados.
Tanto Juan Carlos Osorio como Leonel, ya con recorrido, están exhibiendo claridad en los planteamientos y máximo aprovechamiento de sus valores individuales, porque esta reflexión da pie para regresar a la vieja discusión: ¿Qué es más importante, el esquema que el técnico tiene en su mente o sacar provecho del plantel, sabiendo de sus limitaciones y bondades?
Me parece que ambos conocen bien a sus jugadores y los ponen a jugar de la manera más productiva. Por eso digo que fue bastante bueno el arranque de los colombianos en Copa, ya que no se apegaron a defender a ultranza, sino que con orden defendieron y obtuvieron beneficio con sus delanteros.