Independiente Santa Fe quedó en el umbral de la clasificación para la final, teniendo en cuenta los puntos que puede ganar en la segunda etapa del cuadrangular.
De paso, mantiene sólida ventaja sobre Once Caldas en la reclasificación, lo que va dándole tiquete para la Copa Libertadores de 2015.
Fue un partido durísimo en Neiva, donde pudo salvar un punto ante un Huila que va siempre para adelante, sin caer en la trampa de tantos de hacer un gol y echarse para atrás. Siempre está en plan de proponer, de presionar y hacerse dueño de las situaciones del juego. Ahora bien, a los cardenales les anotaron en un abrir y cerrar de ojos dos goles con pelota detenida desde la zona derecha de los locales, pero en ese ir y venir del partido localizó el empate, que, haciendo el repaso del partido, es un buen logro.
El Huila es un equipo de bajo perfil. Las figuras no son populares. Ni Lerma, Guazá, Pérez o Didier Moreno, ni siquiera el arquero Hernández. Solamente, Caicedo, el goleador. Eso sí, el Huila tiene un entusiasmo y unas ganas palpables de buscar el arco contrario. Descuida la defensa, pero se le debe aplaudir la entrega en una respuesta al Pecoso Castro.
Buen partido, en el que Camilo Vargas pateó un penalti de manera correcta, terminando con la mala fortuna en los seis cobros similares anteriores. Buen partido, con ritmo, dinámica, entrega y un justo empate.
No sé si los árbitros en Colombia alguna vez jugaron fútbol o entienden el juego. La mayoría, empezando por quien dirigió Caldas-Nacional, no comprenden que el empujón, la carga y el choque son condiciones en un juego de contacto; sólo consideran las tarjetas como su idioma y nada más. Los jugadores deben aceptar sus decisiones, pero los árbitros ignoran que los jugadores piden explicaciones, no comprenden decisiones, y ante determinaciones injustas pueden y deben protestar como cualquier ser humano. El reglamento es uno. Sin embargo, si los árbitros han jugado fútbol, deben comprender más. No llevé el conteo de las tarjetas en Manizales. Ahora, Once Caldas le ganó bien a Nacional, que definitivamente no cuenta con delanteros eficaces. Hace casi todo bien desde el arco, pasando por defensa, controlando en el medio campo y con poca claridad, por no decir ninguna, con los de arriba.