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Jesús, Copete, Osorio

25 de marzo de 2012 - 07:08 p. m.

«El camino es Jesús», rezaba la leyenda que llevaba Copete, el delantero santafereño, que por exhibirla se ganó una tarjeta amarilla, aunque fue en ese momento donde el equipo encontró no solamente el camino del gol sino el momento de acaballarse en el clásico sobre Millonarios que por 20 minutos, los del comienzo, tuvo controlado el juego y ofreció la sensación de saber para dónde iba.

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Copete, con dos cabezazos, en sólo 6 minutos venció a Ramos, y allí nació otro partido, a tal punto que Santa Fe llegó a disponer de un marcador de goleada. Estuvo 4-0, pero es probable que la salida de Anchico o el exceso de confianza hayan permitido la reacción de Millonarios, que terminó perdiendo decorosamente, si esto sirve, y Santa Fe pidiendo tiempo, porque Humberto Osorio clavó tres goles en el arco de Camilo Vargas.

El marcador (4 – 3) deja algunas reflexiones para Santa Fe. La principal es entender que si un equipo lleva una ventaja de cuatro goles, la única forma de sostener la ventaja es continuar buscando el quinto gol y no adoptar posiciones de compasión con el rival y menos de burla, entreteniéndose con el balón o haciendo futbolito. La mejor forma es tomar con seriedad el marcador y no ejecutar otro tipo de manifestaciones.

Millonarios no puede estar tan dormido en su sistema defensivo como para que Copete los anticipe con cabezazos similares y los ponga a sufrir, y de paso Osorio, que llegó a cinco goles, ganó el puesto de titular, si es que el técnico tiene dudas y mejora el funcionamiento de la línea de volantes. Por eso quizás salieron Ortiz y Vásquez, dejando a Máyer Candelo como exclusivo generador de juego.

Siete goles en un clásico, cualquiera que sea, pagan la boleta, así varias de las celebraciones hayan nacido de errores en el juego. Jesús fue el camino. Copete, Osorio y la estupenda acción de gol de Ómar Pérez, donde la serenidad y frialdad para definir sus auxiliares, estuvieron por encima, como debe ser, de reflexiones tácticas. Particularmente, me gustó el clásico.

Lo que no debe continuar haciendo carrera es el cuento de los técnicos. Se puso de moda en nuestro fútbol, estar más pendiente de la salida y llegada de un técnico después de un resultado que de la actuación de los jugadores, quienes verdaderamente son las figuras del juego. Dejemos el cuento de Guardiola y Mourinho para la prensa española y caigamos en cuenta que son los jugadores, y únicamente ellos, los que ganan y pierden los partidos. Lo demás es carreta.

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