Cada fecha, y mirando el fútbol de acá y de allá, varios detalles o novedades se van conociendo.
De afuera dos observaciones: Por lo visto, Juan Carlos Osorio dejó de lado el asunto de la libreta, eso se apreció en el juego São Paulo-Corinthians. Se ubicó al pie de la raya y erguido aplaudía, gritaba, gesticulaba. a no ser que el ayudante Pompilio Páez esté haciendo el curso de escribir a dos colores lo bueno y o malo del juego de su equipo.
Hablando de esa partido, en el que jugó bastante bien el São Paulo, aún no aparece Wílder Guisao por ningún lado. El 1-1 sirvió para que el técnico colombiano tomara un segundo aire, lo que lo tranquiliza, pues como se dice en portugués, estaba en la “cuerda bamba”, para nosotros “en la cuerda floja”.
Comenzó la Premier League con cuatro ecuatorianos. El mejor en la primera fecha fue Montero, en el empate de su equipo con el Chelsea. Los dos Valencia, Éner y Antonio, no jugaron. Y el lateral Paredes solo jugó un rato.
Por el lado nuestro, el panorama no es mejor. Pocos minutos para Falcao, Cuadrado fuera de los planes, Ospina suplente y Sánchez apenas unos minutos en la cierre del triunfo de su equipo. El balance, por aquello del ritmo de los jugadores, es malo.
Pasando a la casa, Rangel, que venía de vivir un juego inolvidable, con un golazo de chilena incluido, en el que se requiere un alto gesto técnico, en Tuluá cobró de manera triste un penalti. El fútbol es así, cuando una maniobra parece fácil, resulta difícil.
Finalmente, el técnico Lunari volvió a sus “andadas”. Salió Máyer y entró Insúa. Esta vez ninguno de los dos fue capaz de armar al equipo, que se mantiene encaramado en la montaña rusa, irregular. Mirando el calendario, en El Campín tiene los puntos para meterse entre los ocho, porque afuera se pierde del todo y de paso tropieza.