Parecen cortados con la misma tijera los dos clásicos bogotanos jugados en la última semana.
Millonarios fue un poco más que Santa Fe y ganó los puntos. Esto simplemente para contabilizar en la tabla, porque en el fondo, por lo visto, ambos equipos coinciden en falencia ofensiva. Si no es por Ómar Pérez, el cuadro cardenal no localiza goles, porque Copete, Cuero, Wílder y el mismo Silvio González continúan con el arco contrario totalmente cerrado.
Millonarios tiene un poco más, gracias a Dayro Moreno, quien el domingo logró poner una pelota entre dos zagueros cardenales y Ómar Vásquez definió con clase.
Pero Millonarios estuvo más sólido en la primera parte, gracias al trabajo de volantes, en una línea que se perfila como la titular, ubicando a Fabián Vargas por izquierda, Rafael Robayo en el centro al lado del africano M’bami, quien sabe con el balón, vistos sus dos partidos en Bogotá, y Máyer Andrés Candelo y Vásquez intentando jugar para Dayro. En eso el equipo albiazul va ganando seguridad.
Curiosamente, el arquero Luis Delgado, quien por lo visto quiere llegar a ser el Rogerio Ceni nuestro, empezó dudando en una jugada muy temprano, dejando a Silvio con enorme posibilidad de gol, al calcular mal la distancia en su precipitada salida. Después, no solamente por el golazo de tiro libre, sino por una espectacular volada al rincón que salvó los puntos, terminó siendo determinante en el resultado del segundo clásico. Su colega Róbinson Zapata, en Independiente Santa Fe, estuvo bastante nervioso, aunque en los goles no le dieron tiempo de reacción.
Juego entretenido, muy luchado en la zona de volantes, en donde Daniel Torres, quien viene mejorando en su función de quite, continúa pagando precio, con tarjetas amarillas por afanado. Los dos equipos se parecen en las dificultades para anotar. Millos tiene claro que Dayro debe defenderse en solitario y Santa Fe, confiar en que los punteros, Copete y el mismo Jéfferson Cuero, despierten para beneficio o de Wílder o de Silvio. Si ello no ocurre, Ómar Pérez continuará siendo la pieza clave para el gol en Copa o en Liga. Millos ofreció una imagen más sólida como equipo y de paso viene demostrando que dos volantes para funciones de creación, Vásquez y Máyer, sí pueden jugar juntos.