El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Serios

19 de junio de 2012 - 01:56 p. m.

En el fútbol se admite todo tipo de jugadores. Desde los despreocupados por el resultado hasta los apegados al cumplimiento del deber, a quienes poco los mortifica la derrota y a los que hacen de ella una tragedia.

PUBLICIDAD

Pero existen equipos o selecciones que saben de sus limitaciones, las aceptan y diseñan un plan para defenderse y ganar. Esto para anotar que los griegos, y no es la primera vez, con todos convocados a defenderse lo saben hacer, sin pena. Fue así como sacaron a Rusia de la Eurocopa. Quizás no consigan más por la jerarquía de los rivales que los esperan. Sin embargo, demostraron que defender es un oficio válido, mientras otros tendrán suficientes razones para atacar.

El problema es que quienes se inclinen a copiarlo deben saber que no es simple cuestión de amontonar. Se trata de mecanizar unos ejercicios de relevos, de rotación, llenar el área defensiva de gestos de solidaridad y estar atentos, sin cometer distracciones. No resulta fácil, aunque requiere continuos ejercicios de repetición y de no dejarse llevar por la movilidad de los rivales.

Viniendo al campo local, no sé por qué razón específica a La Equidad no se lo ha tomado en serio. Lo más fácil era decir siempre que se había convertido en el ‘coco’ de Santa Fe y Millos, pero es hora de reconocerlo como un equipo serio, que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo. Son varias temporadas en las que el grupo que orienta Alexis García reafirma cada día su estilo práctico para jugar. En el 2-2 con Santa Fe siempre estuvo adelante en el marcador y fue mucha la exigencia para el Santa Fe. Así como está, Equidad podrá estar más arriba y perderá seguramente puntos en el camino, pero es serio y fiel a un estilo de juego práctico, exento de lujos, donde Stalin Mota recuperó su sentido para dejar a sus compañeros en posibilidad de gol, como aconteció en las dos anotaciones.

Camilo Vargas, el arquero cardenal, quien va por buen camino y a quien le faltan más de 200 goles por recibir para graduarse de figura en la portería, aunque su juventud lo garantiza, estuvo nervioso, desubicado, tanto, que Ómar Pérez en la raya evitó un posibilidad de gol, cuando Vargas estaba en el suelo sin reacción y resignado a su suerte. Ahí me acordé de una anécdota que me contó La Sombra Martínez, un arquero del Valle, a quien el peruano Manuel Rossi le anotó un autogol en el Quindío. Martínez le fue a reclamar y Rossi sólo le dijo: “Hoy no estás cogiendo nada”. Y más o menos fue lo que ocurrió con Vargas. No estuvo cogiendo nada, como en el primer gol de Leudo.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias