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Tan fácil

11 de diciembre de 2011 - 03:53 p. m.

El sábado se jugó el partido más promocionado en el mundo. Chocaban los dueños de la Liga española, Real y Barcelona, porque ningún otro equipo parece capaz de hacerles sombra en el camino al título, que seguramente se definirá en el próximo clásico, en el Camp Nou.

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Pero resultó fácil para los catalanes, porque juegan con el viejo principio, tan ignorado hoy en nuestras canchas. Es más fácil ser preciso en el juego con pases cortos, donde se asegura la posesión del balón, se le quita opción al rival de hacerse de él y con movilidad se descubre siempre a un compañero libre para recibir la pelota. Querer el balón siempre fue la condición de los grandes equipos. En cada jugada se nota el afán de crear sociedades pequeñas aunque rentables, como las de Iniesta con Messi o con Xavi. El resto son jugadores que saben acompañar y aprovechar la sorpresa en cualquier momento.

Esto que resulta vistoso y agradable a la vista y que parece tan sencillo y fácil, fueron los argumentos principales de los grandes equipos del pasado. Ubicar los jugadores que entiendan el juego es complicado y en el Barcelona lo hicieron con sencillez.

El gol tempranero del Real Madrid parecía despejar el rumbo del partido. Por supuesto que restaban 89 minutos y eso que el Madrid, en el primer tiempo, ejerció control, presionando la salida del Barcelona y desconectando, si se quiere ,el grupo generador de fútbol. Llegó el empate del chileno Alexis Sánchez y allí los merengues sintieron el golpe y ya en el segundo tiempo la orquesta barcelonista comenzó la fiesta para establecer amplia diferencia y ganar con legitimidad 3 a 1.

La reflexión del clásico es una sola: es más fácil jugando bien, así se pierda algún partido. Jugar bien, que tiene distintas interpretaciones, consiste, por lo que he visto, en estar organizado en defensa, seguro en la salida del medio campo y certero en el momento de definir. Parece fácil y es lo mas difícil en el fútbol. Además archivar el pelotazo, generalmente patrocinado por los arqueros, quienes consideran que sacar largo es alejar el peligro, hecho revaluado. Es preferible iniciar la jugada con seguridad con los laterales, sea Alves o Abidal, y de a poco ir progresando en el terreno. Ante todo, y quedo demostrado una vez mas, es querer la pelota, no arriesgarla. Tener control de la situación y si Messi no marca gol, como pasó, otros lo reemplazarán en esa misión.

Lo que parecía en los preliminares y en el ambiente, resultó más fácil de lo esperado para Barcelona, porque fue fiel a sus convicciones. Jugar con la pelota y por supuesto con el desespero y desorden del rival, no renunciar a las lecciones aprendidas y con serenidad aplicarlas en el partido.

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