Signare es el nombre de un nuevo miembro de la familia de destilados finos elaborados en Colombia.
Dada su complejidad, concepto y presentación, ha puesto una raya muy alta en la vara, y así se mantendrá por algún tiempo. Es una gema bien tallada y pulida, de esas que perdurarán.
A diferencia de otras marcas destacadas, como los aguardientes 1493 (Fábrica de Licores de Antioquia) y Néctar Premium (Empresa de Licores de Cundinamarca), o como los rones La Hechicera, Dictador, Medellín Gran Reserva 12 Años, Santafé Nido de Cóndores 12 Años y Viejo de Caldas Gran Reserva Especial 12 Años, Signare no proviene de la caña de azúcar. Es la única bebida nacional de categoría que se elabora a partir de la uva Isabella, muy arraigada en el Valle del Cauca.
Desarrollado por PDC Vinos y Licores, Signare está en un escalón superior al brandy Don Pedro Gran Reserva 12 años, de la misma compañía. El motivo de su presencia es la celebración de los 60 años de la empresa, cuyo fundador es el empresario Rafael Picciotto, quien, desde el primer día, recibió amplio respaldo de la familia Domecq, de España.
En 1940, Picciotto inició la importación y venta de vinos y licores. Entre las marcas de su portafolio figuraba Brandy Fundador, producido en Jerez, España, por los hermanos Pedro y José Ignacio Domecq. Diez años después, Picciotto y Pedro Domecq, ya aliados, decidieron producir bebidas de lujo localmente. Creada con el nombre Distribuidora de Productos Domecq Limitada, la firma cambió posteriormente a Pedro Domecq Colombia. Pero ahora ha preferido llamarse simplemente PDC Vinos y Licores.
A partir de 1964, con la importación del primer alambique de cobre, la empresa desarrolló la habilidad de confeccionar espirituosos de calidad y esto la llevó a establecer convenios con célebres casas europeas para elaborar sus marcas en suelo colombiano, precedente que no ha vuelto a repetirse. Entre ellas figuraron el vermut Martini & Rossi, el licor dulce francés Marie Brizard, el whisky escocés VAT 69 y la ginebra inglesa Booth’s.
Esta experiencia llevó a los Picciotto a ensanchar su capacidad de producción mediante el montaje de una moderna planta en Cali, en la que ha fabricado la marca brandy Domecq, lo mismo que los vinos Isabella, bautizados así como tributo a la uva que da vida a todos sus productos.
Durante las décadas siguientes, el ascenso de Pedro Domecq Colombia no se detuvo. Adquirió tecnología de punta, incluyendo una moderna línea de fraccionamiento, que le permitió lanzarse al envasado de whiskies escoceses comprados a granel y embotellados en Colombia, como Scot’s Grey y Highland Supreme. A principios de los noventa, en España, la suerte de Pedro Domecq SA-Jerez de la Frontera tomó un nuevo curso al ser adquirida por la británica Allied Lyons. Dicha unión dio origen a Allied Domecq, que luego terminó en manos de la multinacional francesa Pernod Ricard, la cual mantiene todavía una participación accionaria en PDC Vinos y Licores.
Por su parte, PDC Vinos y Licores continuó su proceso de crecimiento y terminó controlando, a mediados de 2000, la mayoría accionaria de Viña Undurraga, en Chile.
Para Picciotto y sus hijos, toda esta historia debía contarse. Hubo muchas ideas, pero estaban seguros de lo que no querían: un tradicional libro-homenaje para celebrar su sexagésimo aniversario. Y así fue como nació Signare, una especie de obra líquida que resume, en nariz y boca, la experiencia de hacer brandy y de jugar en las ligas mayores del sector, tanto en Colombia como en Latinoamérica.
Una lujosa botella italiana reposa en el interior de este “libro”, que solamente dedica cuatro páginas a fotografías y textos. Pero la parte más interesante es el brandy, un producto elegante y equilibrado, con sugerencias a avellanas, vainilla, caramelo, especias y cáscaras de naranja.
Historias de este tipo no son comunes en el negocio de las bebidas espirituosas. Mi único reclamo es que tan memorable destilado no estará disponible para su venta al público, al menos por ahora. Es una original idea muy bien ejecutada, que los amantes del brandy y de los espirituosos disfrutarían a plenitud.