Los números no engañan. Desde 2005 he publicado 170 columnas sobre vinos, regiones, personajes, maridajes y otras bebidas para orientar a un creciente número de consumidores, ávidos de contar con suficientes elementos de juicio para disfrutar su experiencia, a aumentar su conocimiento o elegir adecuadamente en un mercado cada vez más abultado y diverso.
Además, desde este año, completaremos un decenio desde que las dos principales cadenas de supermercados –Carrefour y Éxito– le apostaron a la oferta de vinos y otras bebidas como una forma de desarrollar categorías que nunca antes habían mostrado indicios de crecer de manera importante y sostenida. Aparte de los destilados tradicionales (ron, aguardiente y whisky) y de la cerveza, muy pocos colombianos iban más allá.
En aquellos días del despegue, el consumo per capita de vino, por ejemplo, no sólo era bajo (menos de media botella por habitante al año), sino que el entorno gastronómico era limitado. Para los pocos empresarios aventureros, que se habían atrevido a abrir locales distintos a los tradicionales, su primera gran revolución giró alrededor a los jugos. Los vinos (por razones de baja demanda, altos márgenes y elevados aranceles e impuestos al consumo) estaban fuera del alcance de la mayoría de los comensales.
Hoy, la historia es otra. El consumo por habitante se ha elevado a una botella y media anual, todavía bajo en comparación con los estándares internacionales; llegan nuevas marcas y denominaciones de origen; los estilos y precios se adaptan mucho mejor al presupuesto y necesidades de consumo de los colombianos; los márgenes han bajado, y la nueva estructura tributaria es más sensata y obra como detonante positivo para estimular la demanda. Además, el número de restaurantes ha crecido de manera exponencial, lo mismo que el de tiendas y clubes especializados.
Ante un mercado que da toda señal de seguir prosperando, es conveniente organizar la información de forma más puntual para desarrollar mejores destrezas a fin de elegir bien. Porque un hecho es cierto: los consumidores se han vuelto cada vez más exigentes y menos conformistas.
Por tal razón, merecen mejor orientación y guía sobre la calidad, los estilos, los precios y la disponibilidad de sus productos favoritos o aquellos que les despiertan interés. Ya no sólo se preocupan por encontrar el acompañante ideal para una celebración especial, sino también aquel para combinar con su dieta habitual.
A partir de este año, distribuiré mis recomendaciones alrededor de variables más demarcadas acerca de aspectos como tipos, marcas y estilos, calidad, franjas de precio y disponibilidad de los productos en el mercado. Porque no importa si una marca cumple con la mayoría de todos estos parámetros. Si ésta no se consigue con facilidad en el mercado, es como si no existiera.
También le haré un detallado seguimiento a otras bebidas como aguas, whiskies, rones, ginebras, vodkas, piscos, tequilas, y variedades de té, café y otras infusiones
Al mismo tiempo, analizaré la oferta de estas bebidas y productos en restaurantes y tiendas especializadas, tanto desde el punto de vista de su diversidad, como de su precio, cuidado del producto y estándares de atención y servicio.
Y, por supuesto, recibiré preguntas y sugerencias. Por ahora, mi deseo por un feliz 2008 para todos, lleno de llamativos descubrimientos para su paladar.