Animado por una columna de Santiago Montenegro, en la cual reseña algunas de las lecturas que él recomienda para esta época de vacaciones, quisiera también aportar mi grano de arena.
Una experiencia fascinante ha sido el recorrido por el futuro que propone George Friedman (The next 100 years. A forecast for the 21th century. Amazon, 2011). Se trata de un provocador libro cuyo ingrediente principal se mueve en el terreno de la geopolítica, pero incluye insumos de economía, historia, demografía y ciencia militar. A contrapelo de lo que suele decirse, cree que este es el siglo de los EE. UU. Que no sólo están muy lejos de la decadencia, sino que su poder llegará al clímax. Un elemento central es la crisis del Estado de bienestar, sobre todo en su versión europea, no tanto por los desarreglos del mundo financiero, sino por la contracción severa del crecimiento demográfico que terminará arruinando el edificio de la seguridad social, base de la convivencia. Es la carencia de inmigrantes y la baja tasa de procreación lo que terminará echando por tierra una pirámide deforme, sin base de jóvenes productivos y con una azotea de viejos que no trabajan. Prevé que en 2050 habrá una seria tensión que puede derivar en un episodio de guerra entre México y EE. UU. La vulnerabilidad de éstos es que un amplio territorio que es básico para su fortaleza actual, le fue cercenado a México. La población sigue siendo realmente mexicana. Y además, sigue creciendo a tasas mayores que los gringos.
Recuerdo, de paso, que en un viaje que hicimos a EE. UU., a principios de los años 70, por invitación del Departamento de Estado norteamericano en desarrollo de un programa de liderazgo universitario, caminando entre otros en compañía de Armando Benedetti (padre), en pleno auge de la revolución cubana, creíamos que el imperio gringo se derrumbaría casi de inmediato. Por las calles de Manhattan caminábamos siempre en guardia, mirando los grandes edificios como si ya fueran a caer sobre nuestras cabezas, porque la idea era la de un hundimiento inminente de toda la estantería gringa. ¡Qué ingenuos fuimos!
Algunas páginas muestran el acierto de la forma como se está conduciendo nuestra política exterior: dos protagonistas mayores, particularmente a partir de 2020, serán Corea del Sur y Turquía. Con ambos se desarrollan negociaciones para tratados comerciales. Este segundo país, en particular, aun no siendo árabe, puede lograr el predominio sobre todo el mundo islámico, algo que ni siquiera Egipto logró. Todo ello en un proceso de traslado de las principales fuerzas del mundo desde un Atlántico que ha sido protagonistas desde la Edad Media pero que ahora decae, hasta el predominio del Pacífico, como ocurre ya hoy, sin que los colombianos nos percatemos de manera adecuada sobre el significado de esta revolución orbital.
Otro libro, también en Amazon, es A history of the world in six glasses, de Tom Standage. Un enfoque original que recorre la historia a través de la lente de las bebidas, protagonistas del devenir en esta tierra. La cerveza en Mesopotamia y Egipto. El vino en Grecia y Roma. Los licores en la Europa anglosajona. El ron en América, al lado del café y el chocolate. La coca-cola, obviamente, ligada al auge norteamericano. Una verdadera delicia.