Al Comité Ejecutivo de la Federación le llegó a hora de tomar decisiones. Terminado el Mundial, los dirigentes tienen que actuar, ponerse al frente de la situación y encarar los temas difíciles que los están esperando y que no ameritan una postergación. No más tácticas dilatorias, es hora de actuar.
El primer tema a tratar son los reemplazos de Hernán Darío Gómez y de Eduardo Lara al frente de las selecciones de Colombia mayores y juveniles.
En el caso de Gómez la situación se puso insostenible tras las burdas, deschavetadas, incoherentes declaraciones del capataz de la Difútbol, quien intentó recuperar un protagonismo que ha tenido totalmente perdido y por intentar defender la continuidad de Gómez terminó uniendo a los dirigentes y a un grueso sector del público y del periodismo que no había tomado partido en la discusión. Flaco servicio le hizo a Hernán Darío este sujeto que debería responder ante la justicia penal por su apología del delito al insinuar y defender una agresión física contra Piedad Córdoba. Esperaría que algún abogado lo lleve ante la fiscalía por sus palabras. Se lo merece.
El presidente Santos insinuó un técnico extranjero y la dirigencia piensa en un colombo-uruguayo, Julio Avelino Comesaña, para el cargo. Comesaña está por encima de Leonel, Alexis y Osorio y en el Comité tiene defensores que propugnan por su nombre. Lo cierto, volviendo al tema central de la columna, la Federación tiene que nombrar esta semana técnico de la selección mayor, pues el tiempo apremia y en septiembre hay un partido de fogueo y en octubre el primer juego oficial de la eliminatoria.
También tiene urgencia la Federación de nombrar el reemplazo de Lara. Aunque éste había dicho que se iría cualquiera que fuese el resultado de la Sub-20, apenas terminó con su fracaso, no llegar a semifinales y terminar eliminado sin gloria y con mucha pena por México, jugando mal y denotando absoluta falta de trabajo, el técnico se arrepintió y ahora quiere que sus patrones lo saquen , indemnización de por medio. En esto Maturana tiene razón: ciclo cumplido, no se lograron los objetivos, no hay selecciones juveniles a la vista, hasta luego Lara.
Y el tercer tema a tratar es el de la sede de las eliminatorias. Pero primero tienen que nombrar el técnico y luego sí pensar en ese otro motivo para la discusión. No se entiende por qué la Fifa acepta a Barranquilla y Bogotá con raseros de altura totalmente diferentes en un Mundial Sub-20, nadie dijo nada, pero veta a Barranquilla y Bogotá como sedes alternas en las eliminatorias, poniendo el dilema de la una o la otra. Qué doble moral.
Ahí están esos temas, señores directivos, tengan para que se entretengan…