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Burdos copietas

24 de marzo de 2012 - 08:00 p. m.

El fútbol colombiano está invadido de ‘copietas’, diríase que de malos ‘copietas’.

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De la noche a la mañana se acabaron las buenas maneras y empezaron a importarse todas las malas costumbres de otros países, en especial las argentinas, lo que ha terminado por convertir la ida al estadio en una auténtica tortura para la gente decente. Los mequetrefes y subnormales de las ‘barras bravas’ se matan en un estadio por unos trapos sucios, se insultan de tribuna a tribuna con los peores epítetos, llegan cargados de droga y licor, portan armas y pólvora, se pintan la cara como si fueran para la guerra, tiran papelitos y ensucian las canchas, creen que agredir al que viste una camiseta diferente a la suya los hace más varones y más hinchas. Claro, todo eso pasa allá… porque acá también. Acá les han copiado todo, todo lo malo.

Y como si faltara algo, ahora también entró la moda de hacer gestos racistas, burlarse de los jugadores negros, atacarlos por el sólo hecho del color de su piel. Otra burda copia de lo que pasa en otros países.

El primer sancionado fue el Pasto y la determinación del comité de disciplina tiene tanto de ancho como de largo. No les ha gustado a los pastusos que reconocen que los hechos descritos en el informe arbitral fueron ciertos: gestos y burlas contra jugadores de La Equidad. Pero también afirman, con razón, que estos hechos ya han sucedido en otros estadios, lo cual es cierto, y nunca se presentaron las multas que hoy le aplicaron al elenco del sur del país. No olvidan en Pasto que una sanción por un comportamiento indebido al agredir a un juez de línea, significó hace pocos años el descenso del elenco nariñense. Sienten que los tienen de ‘conejillos de indias’ con las sanciones, y se consideran discriminados y maltratados.

La comisión disciplinaria y los árbitros están obligados a reportar todo acto racista y a sancionarlo. Y entonces ¡prepárense todos!. Cualquier desadaptado ‘copietas’ que grite frases racistas en un estadio obligará a multas y sanciones para evitar que el castigo sólo sea para una región del país. Esos ‘arios’ de tez blanquísima y cabellos rubios, que acuden a los estadios como si nuestro componente étnico no fuera negro y mestizo.

Lo dicho, somos unos ‘copietas’ de todo lo malo…

Rectificación

En mi columna titulada “Los conciertos” hice críticas al señor Alcalde Petro respecto a lo dañino e inconveniente que resulta para el Estado, el préstamo del estadio El Campín para la realización de conciertos. Hecho en el cual me ratifico, pues insisto, su gramilla no está construida para soportar ese tipo de certámenes. No obstante, debo rectificar en forma terminante, en el sentido que no me consta y no tengo pruebas, que el señor Ricardo Leyva haya sido donante de la campaña para a la alcaldía de Petro. Tampoco es cierto que con el préstamo o alquiler del estadio se le pretenda pagar algún favor al señor Leyva, lo cual se hace extensivo a los felipitos y los fernancitos.

Lamento la molestia que se les pueda haber creado al alcalde y a los empresarios con mi afirmación y tan sólo espero que entreguen el estadio tal cual como lo encontraron, y que les vaya bien con la traída de Paul MCartney, un ‘monstruo’ a quien no olvidamos los que somos ‘beatlemaniacos’ empedernidos.

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