El tema del calendario profesional para los próximos dos años no es de libre elección. Es de obligatoria definición, dadas todas las circunstancias que se conjugan y que llevan a la administración a plantear un cambio radical en la forma de jugar el torneo profesional.
La Fifa ha remitido una circular a sus federaciones indicándoles que la disputa de los torneos rentados no puede pasar del 20 de mayo. Es decir, no se repetirá la grotesca figura de 2006 cuando se jugaba el Mundial y a la vez se competía en Colombia por las finales del torneo. Ese mes y medio obliga a la Dimayor a cambiar el calendario.
La propuesta oficial es jugar una primera vuelta y darle un cupo a la Libertadores al ganador en puntaje neto. Pasado el Mundial arranca la segunda vuelta, los partidos de revancha, y al ganador de esa ronda le darían un cupo a la Copa Suramericana. Los ocho mejores clasificados, sumando puntaje de las dos vueltas, jugarían dos cuadrangulares. Y los dos primeros de cada cuadrangular jugarían las semifinales, primero del A contra segundo del B, primero del B frente a segundo del A, y los dos ganadores jugarían la final y la estrella del año 2010.
Algunos directivos han dicho en privado que no les gusta y que preferirían seguir con la fórmula actual. Ellos no parecen haber entendido que no es voluntario, sino obligatorio el receso impuesto por la Fifa y que no hay tiempo disponible.
Pero, el cambio no será sólo para el año 2010, el calendario de 2011 obligará a los equipos a implementar el mismo sistema para ese año. No habrá Copa Mundo, pero sí se disputará la Copa América, el Mundial Sub-20, que se jugará en estadios colombianos durante un mes, y arrancarán las eliminatorias para el Mundial de 2014, un calendario más concurrido que el del próximo año. Por lo tanto, la decisión del calendario debe ser por dos años, con el fin de curarse en salud frente a lo que viene en materia de competiciones.
La asamblea de esta semana será fundamental para tomar decisiones en torno a este aspecto y a otros que debe implementar la dirigencia de cara al futuro. La misma concentración que mostraron en Cartagena para estudiar el futuro de la Federación y la Dimayor deberían tener en estos días para no equivocarse y en especial para revertir una decisión que fue ligera, apresurada y errática. Acabar con el Sub-18 en el torneo profesional. Ese fue un error y sería de sabios corregirlo y entender que de nada sirve hacer un gran Nacional Sub-18 si esos jugadores no tienen escenario para mostrarse, espacio para moverse.
¿Cómo hacerles entender que más partidos no significa mayor calidad, mayores ingresos, mejor fútbol, cómo hacerles entender?