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De lujo

22 de abril de 2016 - 11:59 p. m.

Arrancan este martes las apasionantes semifinales de la Champions, el mejor torneo del mundo a nivel de clubes. Real Madrid contra Manchester City y Atlético de Madrid contra Bayern Múnich constituyen un delicioso plato para quienes aman el fútbol de alta competencia.

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Algunos suponen que el duelo entre los colchoneros de Simeone y los bávaros de Pep Guardiola es más equilibrado y de difícil pronostico que el lance Real Madrid-Manchester City. Según Luis Figo, hombre del riñón merengue, la serie será dificilísima para el cuadro de Zidane, porque los ciudadanos tienen una nómina de lujo y pueden amargarles el rato a los blancos. El Madrid llegó a esta instancia con un calendario facilito, cómodo, enfrentando en todo el camino a Apoel, Malmoe y PSG, que le dio gran baile en el Bernabeu. Después, la balotica los favoreció enviándoles la Roma y el Wolfsburgo. Excepto los parisinos, ningún equipo de calado, peritas en dulce, y sin embargo contra los alemanes tuvieron que apelar al requetemanido espíritu de Juanito para poder remontar.

El City se planta por primera vez en semifinales tras 550 millones de euros invertidos en reforzar la nómina. Es más poderoso que el Wolfsburgo, tiene más goles, hace más daño cuando ataca, gracias a De Bruyne, Silva, Kun Agüero, Sterling, Navas, Yaya Touré, nombres de respeto. Pero también es vulnerable defensivamente y, pese a controlar la serie con el PSG, siempre quedan dudas de su comportamiento defensivo, pues el nivel de sacrificio de sus delanteros es relativo y el bloque se parte fácilmente y esto es muy grave contra el endemoniado Cristiano y sus compañeros. Darle ventajas defensivas al Madrid puede ser terrible.

La serie Bayern-Atlético será la eterna repetición del duelo posesión de pelota contra explotación de los espacios. Los de Simeone tienen problemas de gol, pero a la defensa resultan infranqueables. Cierran bien el campo, trabajan solidariamente en las presiones frontales y de costado, manejan el concepto de relevos y tienen un gran portero en Oblak. Ese 4-4-2 donde se inutiliza al adversario desde bien arriba tiene en Griezman un maestro en el manejo de las diagonales para los contragolpes.

Al frente, Guardiola y su última posibilidad de llevar al Bayern al histórico trébol que conquistó en su momento Heynckes. El Bayern juega al estilo Pep, posesión, presión, posición, suma casi todos sus hombres al ataque y Ribéry, Lewandosky, Muller, Vidal, Douglas, Costa y Robben son una máquina de trabajar los partidos bajo el concepto de ser dueños de la pelota y hacerla circular con intensidad y recuperando muy rápido para evitar el armado de los contragolpes.

Dos series apasionantes, con muchos conceptos tácticos en juego, donde volverá la eterna duda: tener la pelota o explotar los espacios.

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