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Decepcionante sub 20

22 de enero de 2011 - 09:00 p. m.

Más allá de los números, un punto de seis en juego, la selección Sub 20 hasta ahora desencanta por su falta de juego, su ausencia de fútbol colectivo, su escasa predisposición para tener la pelota y hacer fútbol de conjunto y ofensivo.

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A este seleccionado le colgaron antes de partir hacia la sede del torneo una lápida terrible: si no clasifican a los Olímpicos de Londres, esto es un fracaso. Una vez más, arrogantes en el juicio,  en la presunción de que Colombia es una potencia del fútbol suramericano. Y por supuesto, hoy, cuando apenas comienza el torneo y ya se le han visto las costuras al equipo y sus falencias afloran en cada lance, muchos quedarían satisfechos con clasificar al hexagonal final, porque la verdad es una sola: por lo visto hasta ahora, no hay de dónde y no hay con qué pedir mucho más.

Del partido contra Ecuador sólo quedaron lágrimas: un equipo alargado, sin control de balón, sin volumen de juego, al que sólo el destello individual de algunas de sus ‘figuritas’ intentó salvar de la debacle que se veía venir. Un técnico equivocado en la elección de sus jugadores titulares por motivos no esclarecidos.

Contra Brasil se cumplió un tiempo en una fase, la defensiva, cuando se maniató a Brasil en el mediocampo, se le hizo superioridad numérica, se mostró capacidad para presionar y recuperar la pelota. Empero, se olvidó que el juego tiene tres fases: defensa-transición-ataque y que cuando un colectivo supedita todo a una sola tarea, en este caso la defensa, el juego resulta incompleto y estéril.

A Colombia le cuesta mucho organizar la salida ofensiva, es anunciada, reiterada, no contiene elementos de sorpresa y la amplitud de campo es limitada. No funciona la transición, el cambio de chip defensivo a voltaje atacante es nulo, luego este es un equipo en proceso e incompleto. Y decir eso de un colectivo que lleva más de 150 entrenamientos, dos años de trabajo con el mismo técnico y los mismos jugadores, es grave y habla mal del conductor, en este caso de Lara.

No hay tiempo para cometer más errores, quedan dos partidos y es obligatorio hacer los seis puntos para entrar al hexagonal final. Por ahora, olvídense de Londres y piensen sólo en la siguiente ronda. Es hora de aterrizar y entender que esto es lo que la tierra da.

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