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¿Dónde anda el piloto?

01 de febrero de 2014 - 06:00 p. m.

A un mes de la fecha Fifa de marzo Colombia es uno de los pocos países que no tiene rival para encarar el ciclo de preparación.

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Dicen algunas personas allegadas al cuerpo técnico que Pékerman preferiría no disputar partido porque algunos de sus ayudantes se lo recomendaron al considerar que es una fecha propicia para las lesiones tras el parón obligado de invierno. Unos estudios indican que en esta fecha, y a final de temporada, se presentan mayores posibilidades de lesiones.

Curiosa teoría que contradice lo que piensan los cuerpos técnicos de 30 federaciones que ya tienen rivales comprometidos y que aprovecharán la fecha para reencontrarse con los jugadores y, como mínimo, reiterar principios y convicciones. Pero, bueno, cada cuál es libre de matar las pulgas como quiera.

La Federación le ha ofrecido al cuerpo técnico dos rivales africanos: Nigeria y Ghana, pero al técnico no le interesaron. Y cuentan que también llegó una oferta para jugar contra Rusia, pero fue desechada.

En principio, Pékerman preferiría hacer arreglos con los clubes a los cuales pertenecen los jugadores para no sacarles ahora y después conseguir que los faciliten una semana antes de lo convenido con el objeto de poder trabajar en Brasil unos días extras.

El tema es confuso y se presta a pésimas interpretaciones, por lo que como mínimo el presidente de la Federación debería explicarle a la afición qué se quiere hacer y por qué no hay rival. Es fácil colegir ante la ausencia de adversario que la gestión ha sido nula y parece, por lo que se ha conocido, que el tema es decisión del entrenador.

Entre otras cosas, también existe preocupación por el silencio absoluto del adiestrador argentino. Ni una palabra salió de su boca cuando se lesionó Falcao. Ni una palabra se conoce respecto al rival. Y una cosa es el bajo perfil, el hablar poco para equivocarse menos, y otra muy diferente el mutismo preocupante que suena a indiferencia y que está creando confusiones y malos entendidos.

Si Pékerman no quiere jugar es una decisión suya y es obligatorio respetarla, pero lo mínimo que debe hacer es explicarle a la afición los motivos. No pierde nada y en cambio ésta recibe tranquilidad.

Por eso mucha gente se pregunta hoy: ¿Dónde está el piloto?

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