Hay equipos que establecen su conexión con el fútbol a través del manejo de la pelota.
Y otros que prefieren encontrar su identidad en la búsqueda de los espacios. Amalgamar las dos escuelas resulta difícil y hasta contradictorio aunque, como es lógico, por pasajes se puede lograr.
Este fin de semana el fútbol ingles deparó uno de los mejores partidos de los últimos tiempos, entre el Liverpool y el Manchester City, choque en el que prácticamente estaba en juego la Premier League. Fue un partidazo, magnifico, intenso, bien jugado, espectacular en el resultado, 3-2 ganaron los rojos de Anfield Road, y la Premier quedó a merced de los discípulos de Brendan Rodgers, un técnico que cultiva la teoría de los espacios como ninguno.
El Liverpool puede volver a ser campeón de Inglaterra viniendo desde atrás con un fútbol que rescata los antiguos valores de los inventores del jueguito: pases largos, apertura del campo por las bandas, corridas de los laterales, centros a mitad de área, delanteros que llegan como trombas, intensidad plena en la recuperación y velocidad en la ejecución de la maniobra atacante. La terna de arriba: Suárez-Sterling-Sturridge, se mueve haciendo diagonales, consiguiendo magníficos desmarques de ruptura y desmarques de apoyo, tienen gol y la pareja Coutinho-Gerard alimenta la fase ofensiva con gran equilibrio. Un equipazo, al estilo inglés, este Liverpool.
Los “ciudadanos” de Pellegrini fueron duros adversarios y con el fútbol de pelota al pie, toque, enlazar las jugadas a partir de la categoría de Silva y Yaya Touré como repartidores y gestores de juego, el elenco azul bordó un segundo tiempo magnifico en el que logró empatar un partido que perdía 2-0 al cabo de la inicial. Siempre concentrados en tener la pelota, crear superioridades en el juego de posesión y posición, buscando siempre el hombre libre para ofrecer la descarga, terminaron perdiendo, pero sin salir nunca de su estilo, de su libreto.
El Atlético y el Real se mueven con los espacios. El Barça con la pelota, aunque hoy no hace daño tanta posesión: tuvieron el 82% ante Granada y sin embargo perdieron, mientras que el Dortmund, gigante de los espacios, le ganó al Bayern de Guardiola, amo del balón.
Cada técnico, de acuerdo con los nombres que tiene en la nómina, escoge si quiere la pelota o el espacio. Y cada equipo encuentra su libreto y su forma de jugar. Por ahora, parece que están de moda los equipos que prefieren los espacios. En la Champions, tres de los cuatro juegan así…