La Fifa nombró una comisión para investigar lo que es un secreto a voces: la corrupción en la adjudicación del Mundial de 2022 a Qatar.
Diferentes medios informativos, entre ellos la importante y seria revista France Football, han publicado exhaustivos informes sobre la trama en la que importantes directivos del fútbol mundial se encuentran inmersos, recibiendo cuantiosas dádivas del gobierno qatarí para adjudicar a ese país la sede del torneo ecuménico.
El balance oficial de la comisión, llamado “Informe García”, se mantiene engavetado y no ha sido publicado, y seguramente se mantendrá guardado porque, dicen los que han tenido acceso a él, mancha el nombre de presidentes de confederaciones, de altos dirigentes del fútbol mundial, entre ellos Julio Grondona, y obligaría a una revisión total de la corrupta trama urdida para encomendarle la realización del Mundial al país menos adecuado.
Entre tanto, Blatter se mantiene firme en la decisión y ha casado una pelea de fondo y forma con la Uefa al indicar que la fecha ideal para realizar el Mundial es noviembre-diciembre. Hasta el mismo titular de la Fifa entiende que, por las altas temperaturas, el mes de junio es inviable. Pero la Uefa no quiere que se alteren sus calendarios nacionales, se trastoquen sus competiciones, como la Champions y la Liga de Europa. Para los europeos, esa fecha sería absolutamente improcedente.
También, el COI ha metido la mano al indicar que el Mundial en la fecha que pretende Blatter traería graves problemas a los Juegos Olímpicos de invierno y se ha mostrado molesto y exigente con la rectora del fútbol mundial. Una solución intermedia, según Rummenigge, es hacerlo en abril, lo que podría llegar a ser correcto pues movería un poco los calendarios europeos, pero no competiría con Olímpicos y con el calor. Y Stielike dice que en junio, pero de noche.
La Fifa está en una encrucijada y no se atreve a tomar la decisión más coherente, racional y lógica: suspender y cancelar la adjudicación a Qatar por razones deportiva y jurídicas. La deportiva, ampliamente demostrada, y la jurídica, porque el proceso de selección estuvo evidentemente plagado de irregularidades y porque muchos de los integrantes del comité ejecutivo tendrían que entrar a devolver esos millones de euros y francos suizos que tienen consignados en bancos suizos tras recibirlos de los jeques y magnates árabes.
Por ahora, lo único que todos queremos conocer es el “Informe García”.