Cinco meses después de aterrizar en Colombia como nuevo técnico de la selección, José Pékerman presenta ante Perú y Ecuador sus cartas credenciales.
Tan sólo un amistoso contra México, bien trabajado y en la planificado, permiten al aficionado normal tener una idea de lo que puede ser la selección con don José. Lo cierto es que alrededor de su nombre se ha instaurado una corriente positiva, un halo de credibilidad, que se pone en juego en el par de compromisos ante rivales directos en el camino hacia Brasil 2014.
No parece justo que Pékerman tenga que responder por los desaguisados cometidos por su antecesor en los partidos ante Venezuela y Argentina, pero así es el fútbol, y si el técnico no consigue los resultados, nadie se acordará de que Leonel y sus pésimas decisiones entregaron cinco de los seis puntos jugados en Barranquilla. Juzgarán a Pékerman por los partidos oficiales; ésa es la inexorable ley del fútbol y el técnico la conocía cuando se hizo cargo del seleccionado a sabiendas de lo difícil que era la misión.
Pékerman ha demostrado ser un hombre de pocas palabras, esquivo a los medios, prudente en sus declaraciones. Se puede discrepar de alguna decisión en la convocatoria, el derecho a opinar es libre y no cuesta, pero al final de cuentas el único responsable es el técnico.
Seleccionar los hombres que irán a la cancha ante Perú y Ecuador no parece difícil, y cualquiera podría acertar en un 90%. En cambio, adivinar las intenciones del técnico sobre cómo plantear el juego en Lima puede ser más complicado. La idea táctica ante Ecuador dependerá en gran parte de lo que pase ante los peruanos. Curiosamente, la última vez que se jugó contra Perú en Copa América era claro que el equipo, con Gómez, tenía una noción defensiva a toda prueba, pero escaso valor atacante. Hoy, tras ver a Colombia ante México, diera la impresión de que Pékerman apuesta al juego ofensivo que pueda generar un tridente con James-Falcao y Dorlan, capaces de hacerle goles a cualquiera.
Hoy, como ayer y como siempre, el éxito condiciona la credibilidad de todo proyecto y Pékerman, usted y yo, ellos y ellas, así lo entendemos…