Detrás de la exclusión de Giovanny Hernández de la convocatoria para el combo ante Bolivia y Venezuela existe una historia que poco se ha contado, pero que es importante conocer.
Para el juego de diciembre en Cataluña, un “bolito” caprichoso que nunca debió realizarse por antitécnico e inoficioso, el técnico Lara le pidió a Hernández que enviara los papeles correspondientes para tramitar la visa ante la Comunidad Europea. Giovanny nunca envió los documentos y claramente dijo que se encontraba cansado por el final del campeonato, donde él tuvo una activa participación con el Júnior en el proceso de salvar al cuadro barranquillero del descenso, y que no deseaba ser convocado para ese partido.
Finalmente, Giovanny no viajó, Lara no se lo perdonó y desde entonces le puso la cruz al vallecaucano que no fue convocado para el amistoso en Pereira contra la ‘potente’ Haití. Manejado con sutileza por ambas partes, sin dejarse meter en el rollo mediático, esa es la historia de cómo salió Giovanny de la selección. No fue por convicción futbolística, ese debería ser el motivo central de la exclusión, poco rendimiento con la selección, sino por “malestar temporal”. Allá ellos.
Para reemplazar a Hernández, Lara confía en Macnelly Torres, quien viene jugando bastante bien con Colo Colo. El barranquillero, pasada la etapa de ambientación a un fútbol nuevo, con otros ingredientes tácticos, aclimatándose a la idiosincrasia chilena, bien diferente a su cultura caribe, brilla cuando él sólo calienta y ese momento hay que aprovecharlo en la selección.
Lara sigue confiando en el esquema del volante enganche y para el partido en Bogotá partirá de un rombo en el centro del campo, con Aguilar como volante central, bien pegadito a los defensores, Fabián y Vladimir en el ida y vuelta ofensivo por los carriles, un volante creativo y dos puntas.
El técnico no puede encomendarle todo el trabajo de armado a Macnelly y por eso es fundamental que aparezca Darwin viniendo desde atrás para colaborar en la tarea de llevar la pelota arriba. La decisión de buscarle el socio a Quintero es toda de Lara y poder contar con Rodallega, Wason y Falcao obliga al técnico a trabajar mucho en esta semana para determinar cuál puede ser el mejor complemento.
A Bolivia y Venezuela es imperativo ganarles para seguir en carrera. No hacerlo significa abdicar totalmente de la idea de ir a Suráfrica, bien embolatada en este momento, algo así como ponerle la cruz y cantarle el epitafio y el RQP al equipo tricolor. Algo parecido a lo que hizo Lara con Giovanny.