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La mitad del plan

13 de febrero de 2011 - 01:00 a. m.

La selección colombiana cumplió con dos de las tres fases del juego ante España y hoy despierta mensajes de admiración por su planteamiento táctico defensivo, por sus oportunidades de gol producto de unas buenas transiciones defensa-ataque, pero el déficit de creación y definición sigue latente.

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No fue la goleada prevista, España sufrió demasiado, se le vio amarrada e impotente ante la férrea telaraña defensiva colombiana. Un cabeza de área, dos volantes centrales a sus costados, dos volantes externos, Ramos-Dayro Moreno, impidieron las subidas de Ramos y Capdevilla; cercenaron la conexión Iniesta-Xavi y cerraron el camino a los pases interiores, al fútbol de pasillos que practica el elenco dirigido por Del Bosque. Colombia jugó a no ser goleado, respetando la jerarquía del adversario y su localía, y puso en auténticos aprietos al campeón mundial, que a ratos lució desdibujado.

Esta nómina en un 95% es la auténtica base de la selección. En la segunda etapa de preparación, rumbo a la Copa América, está claro que llegó la hora de tener una plantilla clave en la que no están Viáfara-‘Choronta’ y otros que recibieron todo el respaldo en la primera fase y no convencieron. Podría faltar Chará, el del Tolima, pero el resto estuvo en Madrid. Aguilar, Guarín, Sánchez, demostraron que tienen el recorrido y la capacidad para que se les convoque siempre que estén disponibles.

La transición funcionó bien con el desprendimiento de Aguilar, Armero, Cuadrado a situaciones clarísimas de gol. A diferencia de otros partidos, en esta ocasión se llegó y las cinco o seis opciones son prueba fehaciente de ello.

Pero, Colombia no siempre saldrá a defenderse y a contraatacar. Los partidos de local exigen una actitud diferente y allí sigue estando vivito y coleando el gravísimo problema de creación y definición. Giovanni Moreno fue el peor jugador colombiano, equivocado, siempre equivocado con la tricolor en todos sus movimientos, egoísta y perdido en la cancha. Dayro y Ramos cumplieron en la fase defensiva, lucharon mucho, fueron tenaces, pero de ellos se esperan movimientos de ataque. Rodallega falló en los remates, los mismos que en el Wigan mete con facilidad.

De todas formas, fue el mejor partido de Colombia en la era Gómez y aplausos al tesón, personalidad y carácter de los jugadores y al orden táctico previsto por el cuerpo técnico. En el fútbol siempre es más fácil defenderse que atacar.

Lo mejor de todo es que se abrió un espacio para que sigan llegando invitaciones de federaciones importantes. Jugar contra España, defenderse muy bien, abrió un camino para otros partidos en los que algún día se espera que lleguen los goles y las victorias.

Algo tiene que estar muy claro para ir al Mundial: de triunfos morales, del “jugamos como nunca y perdimos como siempre” no se conocen campeones.

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