Alejado totalmente de las cámaras, los micrófonos y las explicaciones a la prensa y la afición, Pékerman ha convertido a la selección de Colombia en un coto privado al cual sólo tienen acceso él, su combo argentino y Bedoya, inexplicablemente entregado al técnico intentando revaluar con él los tres fracasos consecutivos de la selección.
Esta sí que es la selección “de Pékerman”. Dejó de ser la selección de todos, del país, de los hinchas de los más abandonados rincones y de los más populosos. Es una selección “clandestina”, de la que no hay noticias, de la que no se sabe nada, que no concita atención, y producto de ello es que no hay venta de boletería para verla en el Metropolitano frente a Uruguay.
Señor Pékerman, en forma respetuosa le planteo estas preguntas:
1. ¿Quién es ese misterioso personaje que lo acompaña para todas partes y que no hace parte del supercombo contratado por la Federación?
2. El citado señor, ¿es su yerno y apoderado?
3. ¿Qué tuvo que ver este señor en las negociaciones de Quintero al Pescara y Cadavid a Estados Unidos, y es cierto, sí o no, que ahora es el apoderado de Carlos Sánchez?
4. ¿Es cierto que usted revisa y evalúa quiénes pueden viajar en el avión con la selección, excluyendo de la lista a los periodistas?
5 ¿Qué dejó la pachanga, perdón, el microciclo de Madrid? ¿Cuáles son las conclusiones?
6. ¿Con quiénes piensa reemplazar a Yepes y Aquibaldo en el juego contra los charrúas?
7. ¿Por qué no tiene contacto con los técnicos del campeonato y se ha aislado totalmente del medio, incluyendo al entrenador de la sub-20, al que no le presta la más mínima atención?
8. ¿Cómo vio a Edwin Valencia y cual es la posibilidad de que juegue en Chile para darle marca al mediocampo?
9. ¿La llamada de Macnelly es una intención de jugar con un diez creativo o es simplemente un despiste?
10. ¿Piensa atacar con dos delanteros ante Uruguay, Jackson y Falcao, o mantendrá la idea de los volantes externos y el nueve en punta?
11. ¿Ya mandó comprar las lonas verdes y negras para impedir que la afición barranquillera y el periodismo vean los entrenamientos de la selección?
12. ¿Cuál es su relación con los empresarios Uda y Pachón?
13. ¿De verdad usted se ha creído que ésta es la selección de Pékerman?
Son tan sólo preguntas, nada más, pero qué bueno sería que diera algunas respuestas claras y no esas frases inconexas, vagas, lánguidas y gaseosas, a las que nos está acostumbrando en sus destempladas e insípidas ruedas de prensa trimestrales.
Ah, señor Pékerman: ojalá le ganemos a Uruguay, porque no hacerlo sería meterse de cuerpo entero en la tumba…