En un año cargado de competiciones, con mucho fútbol por delante, la selección sub-20 inaugura la temporada en su participación en el Suramericano de Uruguay.
Colombia defiende el título logrado en Argentina bajo el mando del mismo técnico, Carlos Piscis Restrepo, quien llevará la selección en tierras orientales.
Estos equipos juveniles son siempre un tiro al aire. Pueden ser auténticas sorpresas como el equipo ganador en Argentina cuando nadie esperaba el triunfo o pueden ser grandes fiascos como el equipo que estuvo en el Suramericano de Perú.
Hablan bien de este equipo de Piscis, los que lo han visto, dicen que tiene buenos jugadores y que el trabajo ha sido correcto, con buenos partidos de preparación y triunfos a nivel internacional. Sucede que en estas categorías se sabe poco y se viene a profundizar cuando empieza la competición. Seguro que hoy el 95% de los aficionados desconoce los nombres de los protagonistas, los clubes de origen y hasta los rivales. Colombia enfrentará a Brasil, Venezuela, Chile y el local Uruguay .El debut mañana contra los charrúas marcará la idea global de lo que tiene este equipo y de las posibilidades.
El sistema de competición seguirá siendo irracional e ilógico. Estos muchachos jugarán cada 48 horas, se darán la paliza física y pasarán tres equipos por grupo, lo que permite augurar, si se confirman los pronósticos, la presencia colombiana en la siguiente ronda. No hacerlo sería un auténtico fiasco. Al final, quienes tienen más reservas energéticas, quienes puedan rotar las nóminas, quienes manejen la supervivencia atlética con mayor inteligencia, sacarán partido. Son demasiados partidos y a la Conmebol esto no parece importarle en lo más mínimo, es la eterna política directiva: muchos partidos así los estadios se encuentren vacíos como en Argentina.
Jugadores como Jarlan Barrera, un volante del Júnior con competencia nacional en el segundo semestre; un volante con gol, Joao Rodríguez, del Bastia, y los delanteros Manotas y Morelos, Uniautónoma y Medellín, garantizan una buena cuota de fútbol.
Esperemos a ver qué depara el equipo de Piscis y si pueden mantener el listón alto del último Suramericano. Lo único claro es que hablan bien de ellos, pero tendrán que confirmarlo en el campo de juego.