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Muy flojos

15 de marzo de 2014 - 10:00 p. m.

La primera vuelta de la Copa Libertadores no deja buenas sensaciones en el nivel competitivo de los equipos colombianos.

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A Nacional se le ha atragantado la participación y sus cuatro puntos expresan inquietudes en la parte táctica, en el funcionamiento colectivo y en el nivel de vulnerabilidad defensiva. Osorio cambió el módulo táctico con el que había triunfado durante el año pasado. Volvió a los cuatro defensores, y sus razones personales tendrá, pero el equipo ha perdido juego por las bandas en ataque y seguridad defensiva. La apretada y difícil victoria ante Newell’s en el inicio no puede tapar el mal juego ante Gremio y el dramático empate con el Nacional uruguayo. Está bien, tuvo que jugar con uno menos durante todo el partido por la prematura e injusta expulsión de Bernal, pero se pudo ir goleado y terminó igualando con el fútbol de temperamento que logró subsidiar la ausencia de juego colectivo. Al verde le restan dos partidos de visitante y tendrá que cosechar algo más que cuatro puntos para poder seguir en liza.

Lo de Santa Fe ha sido flojísimo desde el repechaje, cuando eliminó a Morelia con jugadas fuera de contexto, disparo de Méndez, pero con poca producción futbolística. Algo no funciona bien en el elenco rojiblanco. Defensivamente comete errores imperdonables y la circulación del balón, la mezcla de mediocampistas con delanteros, no está operando.

En el tema de Santa Fe también es menester anotar que la credibilidad y el margen de acierto de su técnico, Wilson Gutiérrez, está seriamente cuestionado. Hace apenas un año, Gutiérrez era el gran descubrimiento entre los técnicos colombianos y hoy está infravalorada su participación en este Santa Fe que desperdicia una buena nómina porque juega muy mal y, fundamentalmente, no tiene un estilo, una idea, un plan táctico.

El Cali es líder de su grupo, pero qué mal juega este equipo. A Lanús le ganaron tras un paupérrimo primer tiempo en el que pudieron perder por tres goles —dos tiros en los palos y tres atajadas de Mondragón— para recuperarse gracias al golazo de Viáfara. Cali tendrá dos salidas y un partido de local con los chilenos de Rancagua en un grupo difícil.

No hay un gran equipo en esta versión de Copa. Es absolutamente veleidosa en sus resultados, los brasileños patinan y los argentinos viven un difícil momento por la falta de fútbol de sus equipos. Es una Copa inconsistente y esa es la única buena noticia para los tres equipos colombianos que hasta ahora dejan más dudas e interrogantes que certezas durante la primera vuelta.

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