La ausencia obligatoria de Giovanni Moreno le permitirá al técnico Hernán Darío Gómez buscar nuevas combinaciones, hacer experimentos de media cancha hacia arriba en la búsqueda de un colectivo que tenga fútbol y goles.
Afortunadamente para Gómez se ha encontrado con tres alternativas diferentes en los últimos 15 días. Mientras unos salen de la convocatoria, otros piden pista para ser probados y el técnico tiene la obligación de darles la oportunidad y de mirar cómo combinan, cómo mezclan, en el intento de tener un equipo con más llegada, más gol, menos táctico y más ofensivo. La táctica servirá para rescatar puntos, pero la estrategia conlleva ganar partidos en la ruta de la clasificación al Mundial.
Por ejemplo, Macnelly Torres ha brillado con su fútbol de fantasía, sus pases internos, sus llegadas pisando el área adversaria, su remate de media distancia. Él es una magnífica posibilidad para ocupar el lugar de Moreno como media punta, puesto en el que ha jugado muchas veces. Hace dos meses, Gómez no tenía la posibilidad de contar con el barranquillero, carecía de esa alternativa, hoy lo tiene disponible y no darle una oportunidad sería necio y torpe.
Para el puesto de atacante en punta, a Gómez se le abrieron dos opciones con las que no había podido contar en los últimos meses. El retorno de Wason Rentería, convertido en rápido goleador del Once Caldas, inteligente, que a pesar de su inactividad rápidamente se metió en la epidermis del campeón con sus anotaciones y su capacidad para combinar con Dayro Moreno. A propósito, Dayro arrancando desde atrás como media punta es otra alternativa a la ausencia del Moreno lesionado y merece tener una chance de jugar allí y mostrar sus bondades.
Y como si Wason y Macnelly no fueran suficientes, a Gómez le debe interesar mucho la evolución de Teófilo Gutiérrez en Racing. Varios meses inactivo no fueron suficientes para anestesiar su gran espíritu goleador. Él y Wason demuestran que para meter goles se requiere de un gen diferente, se nace goleador y ellos fueron dotados con esa virtud.
Ahí tiene Gómez tres nuevos elementos, tres posibilidades para mezclar, combinar y buscar lo que la selección hasta el momento no ha mostrado: fútbol de ataque. Ido Giovanni y su aburridor monólogo individualista y despistado, ahora Gómez debe aprovechar la oportunidad para encontrar soluciones al deprimente tema ofensivo. El técnico tiene la obligación de intentar mostrar algo diferente en ataque, no hacerlo sería funesto.