Pékerman sigue innovando en su estilo de conducción. Esta vez se salió del molde habitual y entregó la lista de convocados del fútbol colombiano con varios días de anticipación, a la espera del fin de semana para mencionar los que llegarán del extranjero para el combo Bolivia-Ecuador, donde sólo sirven los seis puntos.
En la convocatoria llama la atención que haya desestimado el concurso de dos nombres que habitualmente eran de su riñón: Macnelly y Álex Mejía. La determinación es coherente, pues el momento de Torres es flojísimo, hace rato viene jugando mal, y Mejía se ha encargado de montar una imagen de jugador “tropero” y pegapatadas que entra fácilmente al bulto y pierde el posicionamiento táctico. Están bien descartados para esta ocasión.
Llama la atención que no haya tenido en cuenta a Bocanegra, quien viene cumpliendo una buena tarea con Nacional y ofrece tiro libre, pegada en media distancia, salida y cobertura. En cambio, parece magnífico que haya pensado en Farid Díaz como lateral izquierdo, pues se ha ganado el llamado con su nivel y hace rato venía pidiendo puesto en la selección, inclusive antes que Fabra.
Hubiera preferido a Marlos Moreno en la preolímpica, pues allá puede tener más oportunidades y se le necesita más para la doble confrontación con Estados Unidos que para ser suplente en la de mayores. De pronto, Pékerman encuentra que el juvenil delantero del Nacional puede ser el nuevo Fabián Castillo que intentó vender en un doblete pasado.
Ante la ausencia de Zapata, seguramente Tesillo será el compañero de Murillo en La Paz. Sinceramente, también hubiera preferido a Mina en la de mayores, pero es única y exclusivamente resorte del técnico.
Quedan los puestos de los jugadores que actúan en el extranjero, entre los que son fijos: Ospina y Vargas (llamará tres porteros, como es lógico), Arias, Fabra, Murillo, Aguilar, Cuadrado, Cardona, James, Bacca, Muriel, Adrián Ramos y Zapata para jugar contra Ecuador en el Metropolitano.
Algunas posiciones presentan sobre el papel un déficit. No hay un tercer zaguero central para La Paz, por lo menos que haya estado en microciclo o en selección y esté disponible. Tampoco se ve un lateral que marque las dos puntas para alternar con Arias y Farid Díaz.
De todas maneras, faltan los de afuera y allí pueden estar las sorpresas provenientes de México, donde más de uno está haciendo méritos para una convocatoria.
La nómina se ve renovada y en algo está acertando Pékerman: llamando a los que andan bien y dejando a un lado la vieja estrategia de mantenerse siempre con la misma guardia pretoriana.