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Remezón a la vista

27 de febrero de 2012 - 05:00 p. m.

El futuro y la continuidad de varios técnicos del campeonato está en veremos.

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En el horizonte, cumplida la quinta fecha, se avizoran negros nubarrones y que nadie se extrañe si esta semana rueda más de una cabeza.

Echar técnicos a mitad de camino parece ser la única medida que encuentran los dirigentes para intentar recomponer la andadura de sus equipos. Muchas veces el técnico termina siendo el ‘paganini’ de los errores dirigenciales en la confección de la nómina, en la relación interna de los grupos. Los de saco y corbata creen que arman grandes equipos y terminan culpando a los entrenadores, buscando el ahogado río arriba, cuando han contratado mal y han enseñado a los jugadores a la dinámica de los premios por resultados. Eso no es sólo en Colombia, es una costumbre universal. Los malos dirigentes existen en todos los países.

Miren ustedes la arrolladora dinámica del descenso en Colombia. Real Cartagena, Patriotas, Pasto, Quindío, Cúcuta y hasta el Medellín libran un denodado duelo fecha tras fecha. La serie B está ahí, a la vuelta de la esquina, y después de lo del América ya ningún equipo se puede sentir intocable. Este fin de semana todos los pretendientes dejaron constancia de que son pobres, que carecen de nómina, que les cuesta anotar. Entre los seis equipos tan sólo hicieron dos goles, uno del Quindío y otro del Cúcuta en la goleada sufrida ante La Equidad.

Ya el Medellín dio el primer paso sacando a Berrío y llevando a Hernán Darío Gómez, pero de seis puntos bajo su conducción ha hecho uno, como para que suenen las alarmas. Los otros, Vanemerak, Díaz, Castro y Torres, están en la cuerda floja y no aguantan un temblorcito porque se les viene la estantería encima.

Pero el problema no es sólo para los de abajo, los ricos también lloran. Wilson Gutiérrez está cuestionado porque su equipo Santa Fe juega rematadamente mal, la nómina es buena pero está mal aprovechada y se habla de conflictos internos. El técnico y el presidente Pastrana son víctimas del grupito de veteranos manejado por Bedoya y Centurión ,que se tomó el club por encima de Otero, Boyacá y ahora Gutiérrez.

Los Páez, Pompilio y Richard también están cuestionados y las voces de inconformidad por sus trabajos son cada vez más frecuentes. Y qué decir de Insúa, cada día más perdido, más extraño en el medio, con un panorama tan negro como la ropa que suele usar domingo a domingo.

El horizonte está colmado de oscuros nubarrones y muy pronto se conocerán noticias de técnicos destituidos. Sólo técnicos, los directivos incompetentes son intocables.

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