El nombre del nuevo técnico es importante pero no es la prioridad en estos momentos de efervescencia y calor, cuando se piden cabezas, cuando se quieren soluciones inmediatistas y para la galería, para echarle cristianos al foso de los leones.
Lo más importante es salirse del plano coyuntural y entrar a una tarea estructural que incluya una hoja de ruta, un plan de vuelo, un derrotero para los próximos años en materia de selecciones. Y esa guía no figura en el listado de prioridades del actual Comité Ejecutivo de la Federación, donde el maquiavélico y cínico González Alzate ya está haciendo planes para tomarse el control del poder absoluto.
Faltan cuatro meses para la asamblea de equipos y ligas, donde se nombrará el nuevo comité. Y en este tiempo nadie hará programaciones a largo plazo sobre la selección. No la hará Luis Bedoya intentando mantener el control del fútbol profesional, lo que le aseguraría el poder, ni la hará González por una sola razón: es incompetente, inepto, incapaz de producir algo. Su estatus mental se limita a mandar presidenticos de cuarta categoría de ligas pobres, a regalarles balones, a manzanillar en medio de la mediocridad. González Alzate es lo más nocivo y torpe que le ha pasado al fútbol colombiano en toda su historia.
Este comité no cambiará el técnico porque no sería correcto hacerlo sin consultar primero el resultado de las elecciones de marzo. Llegarán las elecciones y no se habrá hecho nada estructural. Lara dirigirá los próximos partidos amistosos porque es “empleado de la Federación”, como sucedió con Reinaldo Rueda, cuatro años atrás. Si reeligen a Bedoya vendrán meses de estudio hasta la posesión y entonces empezarán a pensar en qué hacer.
Lo ideal, pero utópico con nuestros directivos, es armar una Comisión Técnica de la cual formen parte personas como Gabriel Ochoa, Francisco Maturana, Hernán Darío Gómez, Eduardo Pimentel, Carlos Valderrama, Luis Fernando Suárez, para que ellos con su experiencia elaboren el plan de vuelo para los próximos cuatro años.
Dejen a Bedoya en lo suyo, la parte administrativa, pero permítanle a la gente del fútbol determinar el rumbo de la selección. Bedoya y los suyos no saben ni entienden de esto, que consigan y cuiden la plata, para que los conocedores de la pelota propongan un plan. Eso seria lo lógico, idóneo y correcto. Eso es lo bueno de soñar, es gratis y útil para el corazón.