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Sorprendente Gales

04 de julio de 2016 - 09:00 p. m.

De los cuatro semifinalistas, tres son ampliamente conocidos en el mundo del fútbol. Gales es no sólo una agradable sorpresa, sino también un presente fascinante.

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La contundente demostración con la que apeó a la vaporosa Bélgica invitan a desnudar y reconocer un equipo bien trabajado, diseñado sobre bases tácticas y con conceptos modernos de juego.

Está errado quien piense que Gales es tan sólo Bale. Al potente delantero del Real le llegan los reconocimientos, pero a su alrededor hay un equipo que conoce los automatismos defensivos y que ha refrescados algunos posicionamientos en la cancha que son muy interesantes.

Montado para jugar con tres hombres en el fondo, Chester, Williams y Davies, los dos carrileros son la más agradable sorpresa de la Euro. Gunter y Taylor se incrustan en la defensa cuando el rival tiene la pelota y lo atacan. Entonces funcionan como marcadores de punta, ampliando el bloque defensivo a cinco hombres. Cuando Gales sale a presionar sobre la mitad de campo, llegan hasta la zona central y se convierten en mediocampistas para ayudar a Ledley y Allen en los bloques cortos de presión a los costados y en la recuperación y el manejo. Pero cuando Gales, llevado de la mano por Aaron Ramsey, decide volcarse ofensivamente a punta de manejo, triangulaciones, pases cortos en secuencias largas de pases, los dos carrileros terminan siendo extremos o punteros que llegan hasta la raya del fondo. Es increíble el fuelle que tienen Gunter y Taylor para recorrer la cancha, subiendo y bajando, adaptándose tácticamente a la circunstancia, tan efectivos en defensa como colaboradores en ataque. Arriba, el propio Bale y un desempleado Robson Kanu, pues acaba de renunciar al Reading, son peligrosos y certeros.

La historia no ayuda a Gales pues tan sólo en una ocasión había hecho algo interesante en un gran torneo. El menino Pelé a sus 18 añitos se encargó de eliminar a Gales en semifinales durante el Mundial de Suecia. Desde entonces los galeses nunca habían pasado de agridulces fracasos.

De los 23 integrantes, 20 juegan en Inglaterra, bien sea en la premier o en la segunda. Jugadores sin nombre, pero hambrientos de gloria, que confían en Aaron Ramsey como su conductor. El volante del Arsenal, asociado a una curiosa teoría que señala que cada vez que marca muere un famoso en el mundo, conoce lo que es la asociación, el toque y llevar la pelota pegada al botín.

Que nadie despierte a los dirigidos por Chris Coleman. Gales no sólo es una sorpresa, es una bella realidad.

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