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Vale un Perú

26 de junio de 2015 - 10:39 p. m.

Los peruanos siempre han tenido buenos jugadores, con sensibilidad, técnicos, bien dotados para las filigranas individuales, con sentido del arte. A los peruanos siempre les ha faltado la solidaridad defensiva, la responsabilidad táctica y el llegar a creer que son capaces de conseguir resultados.

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Esta selección que dirige Gareca ya se instaló en las semifinales y espera el lunes en el estadio Nacional al caballo del dueño del hipódromo, la selección chilena, en lo que será un apasionante duelo del Pacífico. Las armas peruanas para llegar hasta acá siguen siendo las mismas de toda su historia, la riqueza técnica de sus jugadores, a lo que el orientador argentino le ha agregado una altísima dosis de concentración táctica para reasumir funciones defensivas, jugar bien en corto y explotar en largo.

Los jugadores siguen siendo los mismos de los últimos cinco años, Pizarro, Guerrero, Vargas, Farfán, Advioncula, Zambrano. No olvidar que Perú estuvo entre los cuatro primeros en la Copa América de Argentina tras eliminar a Colombia.

Claro, el rival era el más flaco de todos los que le ha tocado a los incas hasta ahora. Bolivia no tiene ni la capacidad defensiva de Venezuela ni el fútbol de Brasil y Colombia. Pero, estos dos últimos rivales sirven para atestiguar el cambio implantado en el equipo de la banda roja. Contra Colombia y Brasil, Perú no perdió su esencia, el buen toque y el manejo, pero mostró la otra faceta, de la que carecía históricamente: la disponibilidad para agruparse y ser solidarios en la tarea de recuperación. Ballón y Lobatón son una magnífica pareja de marca, pero también lo hicieron bien sus reemplazantes, Yotún y Retamozo, cuando tuvieron que jugar.

Lo mejor de la nueva versión peruana es la velocidad de crucero con la que montan los ataques y el desprendimiento colectivo que han logrado en las transiciones. Perú no llega con uno o dos, aparecen cuatro y hasta cinco hombres pisando el área enemiga, juega bien por las bandas y tiene gol con el máximo artillero de la Copa, Paolo Guerrero.

Gareca viene respondiendo a lo que pregona siempre que agarra a un equipo: dinámica en las dos áreas, para salir y para recuperar, veloces transiciones en el desdoblamiento y en el repliegue. Perú está armando un colectivo que con un poco de trabajo será muy difícil en las eliminatorias donde van a dar mas de una sorpresa.

El lunes contra Chile, un equipo que siempre va, será una magnífica oportunidad para saber si el fútbol de la banda roja son fuegos artificiales o tienen pólvora de verdad.

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