Pékerman optó por continuar la línea de la gran mayoría de seleccionadores nacionales al ratificar en un 98% la convocatoria de jugadores para la fecha Fifa de la próxima semana.
Son los mismos que estuvieron en Brasil 2014. No podía ser de otra forma, no había razones para pensar que en un llamado tan apremiante, con los días contados para medirse a Brasil, el técnico fuera a elegir jugadores con los cuales no ha tenido contacto, y ellos también desconocen los métodos de trabajo del cuerpo técnico.
La buena noticia es que el adiestrador argentino dio la primera puntada y afirmó que en próximas convocatorias llegarán jugadores diferentes a su nómina básica, que serán observados y evaluados para nuevas citaciones. Esa es la clave del asunto: no cerrar el espectro y dejar abierta la posibilidad de nuevos convocados en algunas posiciones que tienen ciertas dificultades y a las que hay que reforzar.
El técnico sabe bien que el objetivo inicial es hacer una muy buena presentación en las próximas dos ediciones de la Copa América, Chile y Estados Unidos, pero que el telón de fondo, la meta primaria y sustancial, es la eliminatoria para Rusia 2018, y aunque parezca lejano, el tiempo vuela y cuando menos se piense el equipo estará luchando por esa casilla que va a ser más complicada pues ahora habrá que agregar nuevamente a Brasil en la lista de postulantes. Los jugadores que arranquen hoy no necesariamente estarán en la eliminatoria.
Pregunta fundamental: ¿está produciendo el fútbol profesional colombiano relevos de nivel y categoría, viene una buena camada o el futuro se presenta incierto debido a la mediocridad actual del campeonato y la ausencia de figuras?
Respuesta complicada pues no es cierto, ni está medianamente cercano, que en el fútbol colombiano haya 50 jugadores de gran nivel. A lo sumo los 30 de la nómina básica de Pékerman y otros diez, y pare de contar. Y llevarlos, adaptarlos, meterlos en la horma va a llevar un tiempo y mucha paciencia.
Ya llegará el momento para que Torres, Franco, Medina, Izquierdo, Hinestroza, Murillo, Bocanegra, Pavón, Cuadrado y otros que se escapan tengan su oportunidad de convencer a Pékerman, quien es, al final de cuentas, el único que decide. Él les va a abrir la puerta en una coherente decisión de ampliar el espectro. Si se ganan el puesto es sólo cuestión de trabajo y perseverancia.