El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Desafío

25 de junio de 2013 - 04:42 p. m.

Las declaraciones del canciller ecuatoriano, confirmando que su país analizará con objetividad la solicitud de asilo de Edward Snowden, confirma la doble agenda de Correa en cuanto a libertad de información.

PUBLICIDAD

Durante la guerra fría, la provocación y la disuasión fueron armas diplomáticas, políticas y militares que se utilizaron para sentar posiciones ante los adversarios, prevenir conflictos o escalarlos al nivel deseado.

Hoy, Ecuador, un país pequeño en política y economía, hace uso de esas prácticas para provocar a Estados Unidos e Inglaterra, tomar distancia de ellos y fortalecer la agenda interna del gobierno.

Las declaraciones recientes del canciller ecuatoriano, confirmando que su país analizará con objetividad la solicitud de asilo de Edward Snowden, ex contratista de los servicios de inteligencia Americanos y quien reveló a los medios las prácticas masivas de espionaje y seguimiento, confirma la doble agenda de Correa en cuanto a libertad de información.

El gobierno ecuatoriano es bien conocido por su discurso y su agenda anti americanas. Correa, ha enfrentado a los medios locales de comunicación que se han opuesto a su filosofía y a su forma de gobermar a través de llamada Ley Mordaza¨, la cual  “ regula contenidos periodísticos, impone sanciones administrativas y económicas, y establece la obligatoriedad de título universitario para los periodistas, entre otras disposiciones «,  reduciendo significativamente la libre expresión y el ejercicio del periodismo dentro de las libertades democráticas.

De otro lado, ha sido el protecor de Julián Asange y ahora, en complicidad con China y Moscú, se dispone a proteger a Snowden con el argumento de proteger la libertad de expresión, esa misma que pretender amordazar y controlar dentro de su territorio.

La lógica política detras de esta estrategia parece buscar dos beneficios concretos a nivel interno: el primero, distarer la  atención de las críticas internas y externas que califican al gobierno ecuatoriano de ¨gobierno mordaza¨, y la segunda, consolidar la unidad interna en torno a su causa anti Estados Unidos. 

A nivel de política exterior, busca posicionar a Ecuador, aún siendo un país pequeño, en la liga dipómatica  de adversarios del sistema democrático occidental, entre los cuales están Rusia, Venezuela,Irán y Corea del Norte.

Aun cuando estas iniciativas carecen de coherencia desde el punto de vista de la visión del gobierno en cuanto libertad informativa y pueden ser, ahí si, censurales por su falta de integridad ideológica, tienen adquieren sentido político al analizarlas en el contexto de la agenda diplomática ecuatoriana y como parte de su mensaje interno de promover un modelo autónomo, sin dependencia de las potencias que tradicionalmente han influenciado a américa latina. Esas acciones, le dan otra ventaja en el terreno diplomático: fuerza para negociar otros temas de la agenda multilateral.

No ad for you

A pesar de las críticas, Correa, un político a quien le gusta tomar riesgos, saldrá fortalecido del caso Assange y el de ahora del caso Snowden. A nivel interno, la economía sigue consoliándose y tiene suficiente capital político para aguantar las escasas críticas que estas acciones generan en su país.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias