El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Sarmiento

03 de diciembre de 2018 - 09:00 p. m.

Existen tres escándalos agudos en el país; tanto Gustavo Petro como Néstor Humberto Martínez están en muy graves aprietos por diferentes escándalos, ambos se defenderán hasta las últimas consecuencias. Ojalá las miradas no se dirijan a Luis Carlos Sarmiento y su grupo económico que se asoció con Odebrecht. Sarmiento desde muy joven se impuso la tarea de ser una persona sobresaliente en ámbito de los negocios. Es un hombre hecho a pulso. ¿La opinión pública se irá contra él y su grupo?

PUBLICIDAD

Con tan solo 23 años empezó a trabajar solo y en lugares donde las grandes empresas no querían ir. Fundó en 1959 la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo, donde por algunos años se dedicó solamente a la construcción, luego en el año 1971 ingresó al sector financiero en el cual hoy es el mayor jugador en Colombia. Se diversificó el grupo y hoy en día está también en medios, pues compró el periódico El Tiempo, que incluía a Citytv. Es tan grande el grupo que cotiza en la bolsa de Nueva York, hoy en día el precio de las acciones en Nueva York ha bajado, pero volverá a subir con el tiempo.

El asunto de Sarmiento no es comparable con el grave escándalo de Petro, quien tendrá que dar explicaciones convincentes acerca del origen y destino de los fondos que recibió. Néstor Humberto Martínez tiene grandes enemigos en el Congreso que pretenden que renuncie y no descansarán hasta verlo gravemente herido. El caso de Sarmiento no es comparable con los dos casos anteriores; aun cuando tendrá enemigos que quieran ver su caída, podrá demostrar su inocencia, no será fácil, pero podrá hacerlo.

En Colombia vivimos de escándalo en escándalo, se hace necesario que los medios no desfallezcan en tomar uno y no cansarse hasta determinar qué es lo que pasa, pues son tantas las cosas que suceden en Colombia que tanto los medios como su audiencia quieren ver más escándalos nuevos. En eso nos parecemos al circo romano, el público quiere ver sangre. La responsabilidad de los medios está en coger un escándalo y aguantar hasta el final, pues es preferible tener menos noticias coyunturales, pero buscar que se llegue hasta el final. En este sentido es importante decir que a los periodistas se les piden chivas a diario y tan mala costumbre debe cambiarse por el desarrollo y seguimiento de un caso importante. Sí, estamos mal acostumbrados en lo que nos gusta recibir de los diferentes medios de comunicación y surge la pregunta: ¿es primero el huevo o la gallina? Podemos quedarnos en esa pregunta por mucho tiempo, lo importante no es la respuesta, lo importante es cambiar los hábitos.

En estos casos en particular parece ser que la noticia de Petro es la que más eco tendrá, pero es importante saber que el año ya se va a acabar y después de diciembre otra será la chiva, las noticias de Petro, Martínez y Sarmiento lamentablemente no tendrán un seguimiento riguroso. Será lo mismo a lo que estamos acostumbrados a recibir.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias