La reyerta entre el expresidente Uribe y el Presidente Santos tiene varios puntos, la U viene de Uribe, a quien los Colombianos eligieron dos veces.
Santos fue uno de sus fundadores, llevado por el entonces Senador, Luis Guillermo Vélez Trujillo (q.e.p.d.). La U es un partido político y como tal no tiene dueño, es de los electores. El partido de la U, lamentablemente escogió un mal nombre para un partido que aspira a trascender. El enemigo no es la izquierda, es la ruptura entre dos líderes. Colombia tendrá elecciones en dos años y el partido de la U tiene dos opciones reales, o van juntos Santos y Uribe o se dividen con la consabida repercusión.
El inconveniente de fondo es que la guerrilla está haciendo mucho murmullo y ese hecho los tiene enfrentados, el ex Presidente Uribe, quien afirma que la guerrilla se tomó otra vez “la patria”. El atentado a quien fue su exministro, le cayó como anillo al dedo. Londoño dice que no duda que fue las FARC quien atentó contra su vida. El Congreso la semana pasada aprobó un marco legal para la paz. Santos dijo que no nombraría a un ex guerrillero en nada y que estos no podrían aspirar a un cargo público. Al Polo Democrático le pasó con Petro y terminó divido, dicho partido va de mal en peor con la consecuencia de que las personas a quienes representan no se sienten personificadas y no saben quien los encarna con sus mismas ideas e ideales.
El Presidente Santos demostró cuando fue Ministro de Defensa que sabía hacer bien su trabajo, no en vano durante su periodo se dio el golpe en Ecuador y la liberación de algunos secuestrados, entre ellos Ingrid y los americanos. Ya siendo Presidente asestó el golpe al Mono Jojoy y también dio de baja Cano, líder de las FARC. Por otro lado, la economía esta creciendo a buen ritmo, se vienen las cien mil viviendas gratis. Las exportaciones van por buen camino. Colombia para nada es perfecta, pero va mejor.
Como es apenas normal, cada líder gobierna con su gente más cercana, no puede ni debe gobernar con quienes poco lo conocen. De otro lado, Santos tiene la potestad, (tres veces Ministro) y la edad suficiente, es decir la experiencia que da la vida. De otro lado, se abstiene de pronunciarse cada vez que Uribe lo critica, nunca se refiere a él con displicencia, lo respecta, más no lo acata.
A la democracia no le conviene para nada esa fricción, pueden pensar diferentemente. Uribe pacificó al país y Santos lo quiere llevar más allá. Gracias al cielo no están enfocados en lo mismo, el país como las personas evolucionan, crecen. Los problemas de las personas no son los mismos de hace nueve años, cuando moverse por el país era difícil debido a la inseguridad. Ahora Colombia quiere salir del estigma de violencia y dar el paso a algo diferente, la gente se lo merece, lo quiere y anhela. Todo es un proceso y estamos parados años después en otro país, Santos no puede gobernar como lo haría Uribe, no solamente por ser diferentes, este país es otro, cambio y nos cambio. Es por eso que para estar unidos como debe ser, es necesario no tener rencores para pensar en las personas y en país. Así la U venga de Uribe, es momento de que sea ahora la U de unión.
PD. ¿ Un Rolex vale más que dos vidas?