El Dorado trajo a Colombia jugadores de todo el mundo. También, para sorpresa de los lectores más jóvenes, llegaron ingleses. Sobre uno, Charles Mitten, quien llegó a Santa Fe, tuve la oportunidad de leer estos días su biografía. Una historia maravillosa.
El mundo siempre ha tenido sus rebeldes. La historia, no solo la del fútbol, está llena de personajes que por sus principios y convicciones deciden remar contracorriente. Charlie Mitten fue uno de ellos. No por nada su biografía, escrita por Richard Adamson en 1996, se llama El bandido de Bogotá. Esas particularidades de los ingleses: capaces de dar el título de sir a un pirata, pero incapaces de perdonar a un futbolista que actúa en defensa de sus derechos.
Charlie, puntero izquierdo de los de antes, debutó con el Manchester United en 1946. En 1950 ya era titular bajo la batuta del mítico Matt Busby, el mismo del accidente del 58, el mismo que haría campeón de Europa al United en el 68. Siendo una de sus estrellas, Busby lo llevó a la gira por Massachusetts (EE. UU.) en 1950. Allí les sorprendió la victoria de Estados Unidos 1-0 sobre Inglaterra. Al llegar el telegrama lo interpretaron como un error. Debía ser 10-0, victoria inglesa. Después de todo, apenas unas semanas antes el Manchester United había derrotado a ese equipo de EE. UU. por 9-2.
Antes que Mitten, Santa Fe, quien lo trajo al país, ya había traído a dos compatriotas, Neil Franklin y George Mountford. Habían firmado por £5.000, más £35 por cada victoria. Cifras a años luz del sueldo máximo de un futbolista en Inglaterra: £12 libras a la semana desde 1949. Eran aquellos tiempos en que los jugadores pertenecían al club, con o sin contrato, y no recibían nada por los traspasos. Eran simples mercancías cuyo ingreso extra pasaba por jugar amistosos. De ahí la gira por EE. UU.
Mitten salió a EE. UU. con contrato en vigor, pero durante la gira su contrato caducó. Aunque Busby entendía que implícitamente se le firmaría al regresar a Inglaterra, la realidad es que cuando lo llamó Luis Robledo para irse a Santa Fe, Charlie no tenía ningún vínculo contractual con el United. Santa Fe le ofreció £5.000 por firmar, £5.000 de salario y los £35 por victoria. Así que con 29 años, pensando en asegurar el futuro de la familia, Mitten aterrizó en Bogotá.
En Colombia jugó 24 partidos, marcó ocho goles y, según cuenta en su biografía, recibió junto a Di Stéfano una oferta directa de Santiago Bernabéu para irse al Real Madrid y cubrirse de oro y de gloria. Rechazó la oferta, decisión que lamentó hasta el día de su muerte, para regresar a Inglaterra soñando con volver a vestir la roja del United. Juzgado como desertor, fue sancionado con seis meses sin jugar, £250 libras y, lo más doloroso, fue expulsado del Manchester United. Su carrera se diluyó en el Fulham y el Mansfield Town.