Un interrogante que acompaña la épica retirada de los soldados ingleses y franceses, que estaban acorralados en Dunkerque por las tropas alemanas, es el siguiente: ¿por qué la aviación alemana que tenía el control y estaba a pocos kilómetros de las tropas rodeadas no las bombardeó con mayor intensidad para así evitar la retirada?
La película de Christopher Nolan El milagro de Dunkerque recrea los momentos cruciales del éxodo al Reino Unido, hay algunos ataques de la aviación de Hitler, pero sin contundencia, la historia oficial afirma que las nubes impidieron que los ataques aéreos fueran más intensos y efectivos. La duda subsiste, las tropas rodeadas no tenían capacidad de defensa, ni antiaérea ni armamento adecuado para repeler un masivo ataque por tierra de las tropas alemanas situadas a tiro de fusil.
Poco a poco se van esclareciendo las causas más determinantes de este afortunado y extraño proceder de Hitler. Era conocida la simpatía del rey Eduardo VIII con el nazismo y con Hitler. Este rey de Gran Bretaña e Irlanda fue coronado en 1936 y se vio obligado a abdicar en 1939 para poder casarse con una mujer divorciada. Como el rey es el jefe de la Iglesia Anglicana y esta no aceptaba el divorcio, no tuvo alternativa. Lo sucedió en el trono su hermano Jorge VI, quien ejerció la monarquía de 1936 a 1952, período en el cual se desarrolló la Segunda Guerra Mundial.
Para la institucionalidad del Reino Unido, las posiciones políticas de Eduardo VIII eran bien inconvenientes, especialmente después de la derrota de Hitler. Se trató de manejar un bajo perfil de quien podría llamarse el rey pronazi. La historia de las relaciones del rey con los nazis estaban reservadas a los historiadores profesionales. Por otra parte, el rey no era el único que creía que Inglaterra no debía afrontar la amenaza hitleriana, parte de la aristocracia coincidía con él. Estados Unidos no había entrado a la guerra y el Congreso impedía que se ayudara oficialmente con armamento a Inglaterra.
La literatura y el cine están contribuyendo a que se conozca ese oscuro periodo. La novela del premio nobel de Literatura 2017, Kazuo Ishiguro Lo que queda del día, publicada en 1989, pero convertida en bestseller luego del otorgamiento del Nobel a su autor, muestra que muchos nobles y políticos buscaban a finales de los 30 un acercamiento con Hitler. En 1993, James Ivory llevó al cine esta novela con Anthony Hopkins y Emma Thompson en el reparto. Ni en la novela ni en el filme se hace referencia al monarca.
La serie The Crown es más explícita en el papel pronazi de Eduardo VIII y da a entender que la ruptura con la casa real no se debió tanto a su matrimonio, sino a sus veleidades nazis.
La película Las horas más oscuras (2017), dirigida por Joe Wright, describe la encrucijada de Hitler para mantener el combate con la Alemania nazi, cuando parte de su gabinete quería firmar un armisticio y algunos negociaban en secreto con Hitler. Una de las condiciones del Führer era la abdicación de Jorge VI y el retorno al trono de Eduardo VIII.
Mientras se desarrollaban estas negociaciones, no oficiales, las tropas estaban en Dunkerque, y esta parece ser la razón por la cual Hitler no las aniquiló, quería mandar un mensaje de buena voluntad a las islas a fin de lograr un armisticio que le permitiera concentrar sus fuerzas en su próxima y afortunadamente infructuosa y fatal invasión a Rusia.