El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El bienestar subjetivo

02 de septiembre de 2008 - 09:37 p. m.

EL TIEMPO PUBLICÓ EL ESTUDIO sobre la felicidad realizado por Datexco. Nuevamente se confirma que los colombianos son más felices de lo que pensamos los críticos.

PUBLICIDAD

Otro estudio muestra que Colombia es, después de Bután, el país más feliz del mundo. Al preguntar a qué ciudad se irían a vivir, sólo el 4,8% dice que fuera del país; sin embargo, en otra encuesta al formular la pregunta ¿si usted tuviera oportunidad de ir al exterior lo haría?, el 91% respondió que sí. En Bután, a pesar de considerarse el país más feliz, el 68% de los ciudadanos, de acuerdo con los factores con que se mide este concepto, no se considera satisfecho. El problema no es de las encuestas sino de la complejidad del ser humano.

Un experimento que realizaba Antanas Mockus consistía en preguntar a la audiencia ¿usted cumple la ley por convicción o por temor al castigo?, la mayoría contestaba por convicción, a renglón seguido se hacía la pregunta ¿cree usted que las otras personas cumplen la ley por convicción o por temor al castigo?, nuevamente la misma mayoría respondía que las otras la cumplen por temor al castigo. Solamente cuando el experimento se realizaba en las cárceles bogotanas, la mayoría de los reclusos respondían que cumplían la ley por temor al castigo. Una conclusión puede ser que los ciudadanos “libres” contestan políticamente correcto o que los niveles de confianza no son tan altos, o que los presos son más sinceros.

El profesor de economía de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Jaime Vergara, dirigiendo un equipo multidisciplinario que incluía psicólogos y antropólogos, realizó un estudio de profundidad para medir en la comunidad académica el nivel de Bienestar Subjetivo Declarado (BSD), la medida varía entre menos 40 y 90, siendo menos 40 la infelicidad total y 90 la máxima felicidad subjetiva. Se encontró una media de 45, es decir un nivel alto de satisfacción, el 50% de las personas están entre el 30 y 53 de índice BSD. La hipótesis del trabajo es que el BSD no es fruto del azar sino el producto de unos condicionantes individuales económicos, institucionales y organizacionales. Uno de los resultados más interesantes es la evolución del BSD con la edad, entre los 16 y 30 años el BSD baja, y crece a partir de los 30 años, lo cual no avala la creencia de que la juventud es la más feliz, parece ser que a medida que aumenta la madurez también lo hace el sentimiento de felicidad. El índice de felicidad subjetiva (BSD) es mayor entre los docentes que entre los estudiantes y personal administrativo, ¿tendrá algo que ver con la edad? El BSD por género es casi igual, siendo ligeramente mayor para los hombres. Una de las más altas diferencias, 20 puntos, en el BSD se encuentra en la satisfacción según logros académicos. Un excelente hallazgo para motivar buenos resultados.

El índice BSD, muestra un salto alto según la persona perciba que pertenece a la clase socio económica baja o media baja, luego la medida sube poco hasta la clase alta y se reduce un poco para la clase muy alta.

El orgullo patrio también contribuye al indicador, creciendo 18 puntos entre los nada orgullosos y muy orgullosos. Altos niveles de tolerancia tienen un índice mayor de BSD. Las creencias religiosas también influyen, pero no en alto grado, así entre los que se declaran ateos y los que consideran que Dios es muy importante la diferencia es de 5 puntos.

* Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias