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Horror

26 de febrero de 2014 - 11:00 p. m.

La revelación del contenido de unos correos privados del presidente refuerza la necesidad de controlar el monstruo que se fortalece a partir de la ley que da carta blanca para el monitoreo al espectro electromagnético.

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Se deduce del correo la conveniencia de que el presidente renueve su portafolio de amigos: parece que uno de ellos quería venderle, con sobreprecio, obras de arte.

Se escuchan justificaciones para que el Gobierno pueda monitorear el espectro electromagnético por ser el “propietario”. En realidad, a lo sumo sería el administrador. No todas las longitudes de onda electromagnética son usadas para comunicaciones. Los técnicos las denominan el espectro radioeléctrico. De aceptarse la peregrina tesis del derecho que tiene el Gobierno a controlar el espectro electromagnético, se daría derecho a regular la iluminación o, por qué no, a cobrar por el uso de la luz solar. La arbitrariedad de los gobiernos no tiene límite: en la Edad Media se cobraba un impuesto de acuerdo al número de ventanas que tuviera una casa. Como el monitoreo del espectro sin orden judicial no es realizado por espíritus puros, la información que se obtiene, así la ley no permita que se archive o se emplee en procesos judiciales, puede generar en los oyentes una gran tentación de usarla, por ejemplo, para extorsionar. No ha sido ágil la justicia para sancionar a quienes ilegalmente emplearon los organismos del Estado para escuchar a los opositores del Gobierno. Hoy, bajo el amparo de la legislación, será aún más notoria la impunidad.

Las cambiantes declaraciones oficiales, del presidente y del mindefensa, sobre la legalidad o no del puesto de escucha en un restaurante popular, nuevamente ponen de presente lo ambiguo y peligroso de la ley. Tal vez el daño colateral más grave de la oficina de chuzadas lo señaló Constaín al mostrar la preocupación que le asiste por que una institución respetable, emblemática y querida por los colombianos pudiera afectarse: el corrientazo.

Los países chuzan. Aun a sus amigos, como es el caso de las interceptaciones a los presidentes aliados por parte del gobierno estadounidense. Obama ha ordenado modificar esta política y ha dedicado buen tiempo a restaurar las relaciones deterioradas por estos hechos.

Además de la violación a la privacidad, piénsese en la molestia de vivir en un país autoritario y ser escuchado por personajes como el descrito en La vida de los otros. Otro costo elevado es el económico: si no hay seguridad en la información, no puede recurrirse al teléfono ni al correo electrónico. Habría que ampliar los estafetas para el correo interno. Si hay dudas sobre la inviolabilidad de la correspondencia, también se requerirá el estafeta internacional. Buena noticia para las empresas aéreas.

Parte de la encriptación actual se basa en descomponer un número muy grande en sus factores primos. Por presiones policivas, los códigos deben poderse decodificar. Es el momento de recurrir a otros métodos de encriptación, como pueden ser los obtenidos con el empleo de las funciones elípticas, que vuelven a estar de moda después de la demostración de Wiles del último teorema de Fermat. Para evitar que los estafetas se enteren del contenido de los mensajes, métodos tradicionales y simples usados por los césares romanos pueden ser apropiados.

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