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La educación en la agenda prioritaria

22 de febrero de 2014 - 11:00 p. m.

Ya no son sólo los resultados de las pruebas PISA y la urgencia de atacar el problema de raíz en lugar de esperar un resultado similar el año próximo.

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Hace sólo un mes, una de las escuelas de negocios más importantes de Europa y del mundo, Insead de Francia, junto con la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual), publicaron un escalafón con aquellas naciones que utilizaron mejor sus recursos económicos para el desarrollo científico y tecnológico. Se trataba de un sistema de referenciación de aquellos países que aprovecharon el “cuarto de hora”, que tuvieron con tasas de crecimiento superiores a la media, baja inflación, alta inversión extranjera y buen desempeño en empleo y consumo.

En dicha comparación Colombia ocupó el puesto 60, superando positivamente a  México y Brasil, pero siendo superada por Costa Rica o Chile. Dicho resultado podría interpretarse como muy positivo, dado quienes nos suceden en el ranquin, pero tremendamente negativo si constatamos que es una posición que persistentemente hemos ocupado en varios años y donde a pesar de nuestro desempeño macroeconómico no logramos mejorar.

La verdad es que los rieles o las locomotoras de la educación, la ciencia y la tecnología o la innovación aún no prenden motores a la potencia esperada y difícilmente se encuentran alineadas. En enero de 2014 constatamos que mientras los países más desarrollados invierten el 3% del PIB en ciencia e innovación, nosotros aún no superamos el 0,2%. Aún nos hace falta que la historia de las regalías a este sector dé los frutos esperados.

No obstante lo anterior, tenemos todo para salir adelante, recursos macroeconómicos, talento y ahora se nos presenta esa segunda oportunidad sobre la tierra (a la manera de nuestro Premio Nobel en la Comisión de Sabios) de hacer de la educación un propósito nacional.

No hace mucho el exprimer ministro de China Wen Jiabao incluyó dos recomendaciones como soluciones a los países emergentes en lo que habrán de enfrentar en los próximos años. Y viniendo de quien se le reconoce como el autor de parte del milagro chino, bien vale la pena atenderlo. En primer lugar recomienda quintuplicar la inversión en educación y en especial en entregarle los mejores profesionales a la tarea formativa. En segundo lugar, propone invertir de inmediato  crecientes recursos a la ciencia y la tecnología.

Pues hoy tenemos un momento especial para avanzar sobre esto en el país. Se trata, por ejemplo, del Pacto por la Educación que promueve un grupo de ciudadanos, en el que se pide hacer de la educación una prioridad nacional, reconocer los avances en cobertura, pero ahora realmente concentrarse en calidad, fortalecer y dignificar la actividad docente y mejorar el control y la vigilancia de las cuentas en el sector, para finalmente propiciar nuevos mecanismos de acceso a la educación a los que no tienen esa oportunidad. Se trata de dejar que la educación sea un discurso y convertirlo en prioridad.

¡Y tenemos cómo hacerlo! Sabiamente las universidades de los Andes y del Rosario realizaron una investigación reciente, a la cabeza de la cual estuvo Guillermo Perry, en la que hacen la primera recomendación para hacer la apuesta. Señalan que la calidad docente (y yo agregaría la calidad de los directivos de la educación) debe ser el primer paso para lograrlo.

Esto supone poner el acento en una mayor remuneración atado a una mejor evaluación a los docentes, más formación a los profesores novatos y a los más expertos en lo pedagógico y didáctico, y becas para los mejores talentos posibles para las carreras docentes. En síntesis, rescatar la dignidad del docente para poder competir con las profesiones más prestigiosas de una sociedad y hacer del maestro la profesión ideal por excelencia.

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¿Y la financiación? Preguntarán algunos. Este es un asunto de voluntad política. Si hubo cuatro por mil para la seguridad o el rescate del sistema financiero, puede perfectamente haber para la seguridad humana y social de una nación que reclama más y mejor educación para darles oportunidades a todos.

jrestrep@gmail.com / @jrestrp

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