Si fuera por el comportamiento de lo que va del año, el primer semestre será de pérdidas de valor en los activos financieros, no sólo por el efecto perverso de la inflación que desbordó todos los pronósticos, sino por el deterioro de precios de las acciones que han caído en más del 3%, según sus índices locales, la pérdida de valor de los TES a tasa fija y el desplome del dólar de casi $200 desde su tope a finales del año pasado.
Si el dato de inflación total asusta, la inflación sin alimentos parece menos castigada al subir desde 2,61 a 2,82% anual, pero la inflación núcleo, calculada por el Banco de la República, también su ubicó por encima del 3%. Aunque parece haber consenso sobre que la estacionalidad de este indicador por cuenta del inclemente invierno no ejercería presión sobre las tasas de referencia del Banco Central, habrá que tener en cuenta también lo que suceda e el orden global con los precios de materias primas y alimentos, que siguen ascendiendo ante las presiones de demanda de economías, como China e India, que mantienen su alto crecimiento.
En cuanto al dólar, llama la atención su recuperación frente al euro, al romper el piso del US$1,30 para buscar un US$1,25, ante una sostenida incertidumbre sobre la situación fiscal de varias economías de la Eurozona, factor que seguirá generando volatilidad en los mercados internacionales y, obviamente, afectando los flujos de capital hacia activos de riesgo como los colombianos. La expectativa de que nos otorguen este año el grado de inversión a la deuda soberana, coadyuva a la posibilidad de que la tendencia de fortalecimiento del peso continúe.
Las acciones cerraron el 2010 con una valorización, en muchos casos, por encima de sus razones fundamentales y probablemente 2011 sea más plano y menos independiente del entorno internacional. Los resultados del último trimestre del año pasado serán decepcionantes, pero para algunas empresas que participarán en la reconstrucción de la tragedia invernal pueden venir buenos resultados.
El anterior deterioro se ha dado en un mercado poco líquido, con muchos operadores aún fuera en vacaciones. Sin embargo, si en los primeros días de la próxima semana no se revierte la tendencia, la pérdida de valor continuará.