Esta semana se ampliaron las pérdidas en el mercado de Deuda Pública (TES) al subir de tasa y bajar de precio todas las referencias emitidas, en especial aquellas compradas por el mercado en el último canje de deuda y que en la subasta del Ministerio de Hacienda de esta semana cortaron 1,5% por encima en tasa.
Esto ha afectado la rentabilidad de las carteras colectivas que por valoración de sus activos han bajado fuerte su rentabilidad, a casi 0% y en algunos casos mostrando perdidas contables de capital de sus inversionistas. Mientras esta tendencia no se reverse, o por lo menos se calme, la volatilidad de estos instrumentos de inversión, así como los saldos administrados en los Fondos de Pensiones, seguirán reportando malas noticias para sus afiliados, ya que los TES son la inversión más grande de sus portafolios.
El coco que asustó al mercado de TES fue la inflación que, en contravía de lo anunciado con bombos y platillos por las autoridades económicas, sigue viva y aunque en principio las expectativas de precios se han ajustado fuertemente al alza por las restricciones de oferta alimentaria como consecuencia del clima, la abundante liquidez con la que el Banco Central ha buscado paliar la crisis, es combustible ante cualquier atisbo de reactivación que puede afectar los precios mas allá de la estacionalidad en alimentos.
Sin embargo, por el alto desempleo y el pírrico aumento salarial, probablemente el aumento de inflación quede circunscrito a la estacionalidad en alimentos, convirtiendo este momento en una oportunidad para entrar comprando a buenas tasas los TES.
Por su parte, las acciones siguen tocando máximos, especialmente en acciones nuevas que ganaron mucha liquidez y la especulación en textileras, sin embargo, el peso de la revaluación en nuestra competitividad empresarial hay que tenerlo en cuenta, no solo contra el dólar sino principalmente contra el bolivar venezolano, que aunque termine mermado nuevamente con su galopante inflación, es un mercado con el cada vez se tienen mas barreras permanentes.
El otro coco es la debilidad fiscal y definitivamente esa será la noticia económica de la próxima semana, cuando el Ministro de Hacienda presente su Plan Financiero de 2010.