Hungría salta con problemas, reconociendo que su desequilibrio fiscal es mucho peor que lo publicado por las cifras oficiales.
Sin embargo, su efecto sobre el mercado interno no fue sustancial, ya que como lo habíamos anotado en el anterior comentario, ante la debilidad del dólar norteamericano, el desplome del euro y la imposibilidad de arbitrar el yuan chino, monedas y países emergentes, como los latinoamericanos, se convierten en un destino atractivo para los inversionistas, sean éstos con vocación de permanencia o meramente especulativos.
Adicionalmente, esta semana el Fondo Monetario se pronunció negativamente sobre los problemas de España, donde aún ni siquiera se han dado la pela en los precios de la vivienda, como ya lo hizo los Estados Unido, y con desempleo del 20% y una política fiscal restringida por el gran desequilibrio, es muy poco probable que los ibéricos muestren crecimiento este año; se cultiva, por el contrario, un empeoramiento de la actual situación.
En Colombia, los TES cerraron la semana con leves valorizaciones, en respuesta al favorable dato de inflación de mayo y que, en junio, de la mano del proceso revaluacionista del peso frente al dólar y el euro, seguramente seguirá bajo control, tal y como lo reconoció el Banco de la República en su última reunión, advirtiendo un ambiente propicio para la recuperación económica, en el que se destaca un sistema financiero saludable que reporta utilidades a abril derivadas en más de la mitad por concepto de cartera, desprendiéndose de la actividad especulativa en sus motores generadores de ingresos.
Para la próxima semana, las noticias desde Europa seguirán marcando las tendencias de los mercados, pero con poco efecto adverso sobre el mercado colombiano, que sigue como un roble ante las malas noticias del Viejo Continente.
Si, con tanto ruido, el peso no se devaluó, no veo nada que lo presione; por ello creo que la revaluación se mantendrá, los TES se valorizarán y las acciones si podrían seguir corrigiendo a la baja, no sólo como reflejo del mercado externo, sino que la revaluación a mediano plazo será la antesala de problemas para el sector real y el empleo en nuestra economía.