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Limpieza a la basura electrónica

01 de enero de 2010 - 06:02 p. m.

EL PASADO SÁBADO ESTA COLUMNA se refirió a las viejas máquinas manuales de escribir, más seguras que la internet de hoy, que tiene basuras y fallas que están corrigiéndose con lentitud.

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La internet es lo máximo para acelerar y transformar las comunicaciones. Es la gran herramienta para hoy y para el futuro. Pero sus mismos inventores han admitido que fue un error entregarla al público gratis y sin perfeccionarla. Un arma de semejantes proporciones, sin controles para un manejo responsable, llevó al uso y al abuso que hoy se lamentan.

Se han vuelto noticias escandalosas y diarias los delitos cometidos a través de las nuevas redes electrónicas. Los robos mediante uso indebido de celulares, memorias y archivos; los programas de blogs o webs utilizados con fines ilegales; la libertad para abusar de las redes de comunicación para agraviar, difamar y amenazar impunemente.

Al comenzar el nuevo año avanzan las reformas en diferentes países para limpiar de basuras esas redes. Uno de los recursos es la comercialización de los productos. Que no pueda abrirse gratis, sino que sea costoso, cualquier programa que puede llegar al instante a millares de receptores. Que se reconozca la propiedad intelectual de los profesionales del periodismo. Que la comunicación de las noticias y las opiniones vuelva a ser un servicio público y educativo que requiere amplia protección como empresa privada de bien público. Ahora más que nunca se impone la multimedia de alta calidad, libre pero responsable.

La limpieza debe abarcar no sólo la internet, sino a los demás medios de comunicación sometidos a transformaciones. La televisión, por ejemplo, en la que no han progresado los programas culturales y educativos porque a las cadenas les interesa más el rating popular, con espacios ligeros que causan más perjuicios que beneficios.

 

Coletilla. No siempre el cliente tiene la razón. Defender la libertad de pensamiento implica respetar los derechos de los demás.

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