Como se acerca abril con la Feria del Libro y Bogotá tiene el título de Capital Mundial, se supone el aprovechamiento de los temas que deja este marzo, el más lleno de temores y de inquietudes altas y bajas que ha tenido en su historia la región grancolombiana.
Mientras avanza el trabajo de los analistas inmediatos en diarios y revistas y la profundización en libros y teleprogramas, la realidad es que hay gran cambio en el ambiente, que se pasó del miedo a unas vacaciones que se ofrecen tranquilas y seguras. Nadie hubiera pensado que antes de ocho días todo girara alrededor de un inmenso concierto de canto y música en la frontera con Venezuela y de los teatros bogotanos repletos en el Festival Iberoamericano de Teatro Internacional de Fanny Mickey.
No ha quedado tiempo para destacar cosas positivas que deja este marzo. Bogotá, por ejemplo, está dando grandes saltos en materia educativa y cultural. Durante muchos años se habló de la necesidad de sustituir los viejos teatros Colón y Municipal y acaban de inaugurarse dos: uno es el de Bellas Artes, en La Floresta, obra en que se empeñaron Arcesio Guerrero y su equipo de Cafam, y al que sólo faltan detalles de organización interna, para ser el ejemplo de lo que se buscaba. El otro es el Centro Cultural Gabriel García Márquez, regalo de México a Bogotá, llamado a ser el punto de transformación de La Candelaria como el mejor sector turístico representativo de la vieja capital colombiana.
Otras obras que avanzan son la reconstrucción del Teatro Faenza y, en zonas urbanas de gran desarrollo en el sur y el occidente, bibliotecas similares a la Virgilio Barco anexa al Parque Simón Bolívar.
Estas obras están impulsadas por próximas fechas claves: en 2010 el aniversario de la Independencia Nacional y en 2038 el V Centenario de Bogotá. Hace cien años hubo parecido impulso de modernización de Bogotá con la Avenida de la República y el Parque de la Independencia.
***
COLETILLA.- La mejor demostración de Bogotá como ciudad culta comenzó en este marzo con la gran marcha blanca contra la violencia y el secuestro.
josalgar@elespectador.com