En abril, cuando desapareció la CNTV —antigua entidad rectora de la televisión—, dejó de estar disponible al público valiosísima información que se alojaba en su página web (www.cntv.org.co).
Su contenido —que ojalá esté al menos en alguna nube— es esencial para la crítica transición institucional en la que se encuentra el servicio de televisión en Colombia.
“Estamos en construcción” se lee en la página web de la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) (www.antv.gov.co), la nueva entidad que ahora tiene a su cargo muchas de las funciones en cabeza de la CNTV. Las demás, en materia de televisión, las ejercen otras tres entidades: la Agencia Nacional del Espectro (ANE), la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) y la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).
Aunque puede ser una odisea la coordinación entre tantos despachos y funcionarios, en este contexto el Gobierno ya no tiene disculpas para lograr coherencia institucional y evitar que se diluya la responsabilidad política y jurídica en el manejo del medio. Por lo pronto, la senda correcta es que la ANTV —acorde con su denominación— ejerza autoridad con el fin de promover y desarrollar la televisión.
La CRC publicó a fines de marzo un documento en el que se realiza un diagnóstico de la televisión en Colombia y se le consulta al público acerca de temas cruciales, como el de la regulación integral del sector de telecomunicaciones. El documento, sin duda, es un gran aporte para discutir con seriedad el futuro de la televisión y en general del sector de las TIC.
Para ese futuro es necesario evaluar la utilidad social de los recursos provenientes de la compensación que deben pagar los operadores privados y que el Estado destina para financiar la televisión pública. Miles de millones de pesos después, ya es hora de parar el despilfarro.
Sin olvidar el pasado, sorprendería que aún se mantuvieran en la CNTV como comisionados (sueldo, despacho, asesores y automóvil) quienes lo fueron hasta el pasado 10 de abril. Recordemos que esa entidad está en liquidación y sus actos deben estar circunscritos a ese propósito y al empalme con la ANTV, para nada de lo cual son competentes quienes ahora son, simplemente, excomisionados.