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AT&T vs. el Departamento de Justicia

04 de marzo de 2018 - 10:00 p. m.

Netflix, Amazon, Apple y Youtube crearon un tsunami en la industria audiovisual en apenas cinco años, gracias a su capacidad de distribuir contenidos de excelente factura y a muy bajo costo, comparado con la oferta de la televisión cerrada.

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Es tal la dimensión de lo sucedido que el imperio del otrora todo poderoso Rupert Murdoch tuvo que empezar a reconvertirse y le vendió a Disney su división de películas 20th Century Fox.

La súbita trasformación de la industria cogió fuera de base a los legisladores, a las autoridades de televisión y telecomunicaciones y aun a los grandes operadores tradicionales que vivían en la zona de confort del triple play, convencidos de que tendrían amarrados para siempre a sus usuarios. Algunos de estos operadores han reaccionado buscando fusiones y adquisiciones para enfrentar la nueva realidad.

Esas operaciones tienen que pasar primero por el filtro de las autoridades de competencia. A pesar del inmenso poder de lobby de AT&T, en ese remolino está trabada su intención de adquirir a Time Warner, grupo de medios que incluye a CNN, HBO y Warner Bros. La operación fue negada a finales del año pasado y está en trámite la apelación contra esa decisión.

Como si se tratara de un país del tercer mundo, AT&T enfrenta la oposición del presidente Trump, quien, al parecer, cegado por su odio a CNN, no va a permitir que surja un nuevo gigante de la industria y estaría presionando a los funcionarios competentes para que decidan en contra.

Por esa razón, AT&T, alegando un trato discriminatorio y selectivo, así como una violación de sus derechos constitucionales, acudió recientemente a una corte del Distrito de Columbia para intentar obtener las comunicaciones orales y escritas entre la Presidencia y altos funcionarios del Gobierno que probarían la indebida injerencia del poder Ejecutivo. El pasado 20 de febrero, esa corte, basada en varias decisiones de la Suprema Corte, negó la prueba.

Tal como lo comentaron a propósito algunos medios en Estados Unidos, es paradójico que las multinacionales en su propio patio tengan que enfrentar prácticas indeseables de funcionarios públicos del más alto nivel, mientras que en otros países puedan estar beneficiándose de ello.

@jcgomez_j

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