El Gabinete en la sombra es una institución bastante peculiar que existe en algunos países anglosajones.
Son las personas identificadas con nombre y apellido, domicilio y hoja de vida, que serían los titulares de las correspondientes carteras ministeriales en el evento de que la oposición llegara al gobierno. Si usted quiere saber quiénes serán los casi seguros ministros en el Reino Unido si el partido laborista pierde las próximos elecciones, los puede conocer en la página www.conservatives.com/peoplemeettheshadowcabinet.aspx
El funcionamiento de esta institución es más propicio en un sistema parlamentario y en una democracia como la británica, con partidos organizados y sólidos. Sin embargo, vale la pena pensar cuál sería en Colombia nuestro gabinete en la sombra, aunque por lo pronto hayan fracasado todos los esfuerzos que se han hecho para institucionalizar nuestros partidos, unos lánguidos, otros hechizos. El afán de conseguir los votos apenas les da tiempo para escribir las propuestas que no podrán cumplirse y no les interesa pensar ni anticipar con quién se sentarán a gobernar.
En todo caso, no sería mucho pedir que —así fuera a la criolla— los candidatos, incluidos el Presidente, nos fueran contando cuál es su gabinete en la sombra para el próximo cuatrienio. Entendemos que no se puede anticipar toda la lista, pues, una vez elegidos los Presidentes tienen que pagar favores y ganar apoyo en el Congreso. Pero que al menos nos cuenten de algunos de los que podrían ser el equipo de gobierno. Los colombianos tenemos derecho a saber si por “amiguismo” o por mecánica parlamentaria nos vamos a tener que aguantar la ineptitud o la ignorancia de un Ministro por ser amigo o recomendado de alguien. Sería bueno anticipar quienes serán alguno de los bisoños o genios que utilizarán los carros oficiales.
Lo que si sería una exageración es pretender que los candidatos presidenciales dijeran quienes son sus más cercanos amigos. Aunque no sería mala idea; ello le daría a los economistas una señal de cuál sería el cultivo en ascenso en los próximos años, los sectores en los cuales hay que invertir y las empresas que desde ya hay que empezar a mirar, con debida diligencia.